Habrá más pesos pesados en este gabinete que en el anterior, lo cual tiene ventajas y desventajas para el gobierno. La principal ventaja es que el presidente no tendrá intermediarios en su relación con los grupos políticos, sino que la relación será directa a través de los propios jefes políticos con asiento en el gobierno.
En teoría esto le facilitará al presidente el trámite de proyectos claves en el Congreso y le pondría orden a la relación entre el gobierno y sus socios políticos. La desventaja principal es para el presidente, que ahora tendrá sentados en el Consejo de Ministros a jefes políticos con votos y agendas propias, lo que no había ocurrido durante el anterior cuatrienio. Ese será un nuevo desafío para un presidente omnipresente, orientado a los detalles y acostumbrado a tener una relación poco deliberativa con su gabinete.
Juan
Manuel Santos, Ministro de Defensa. Es un presidenciable con amplia
experiencia política y administrativa, y hasta la fecha aliado
incondicional de Uribe. Es la primera vez desde 1991 (cuando se reinició la costumbre de nombrar ministros de defensa civiles) que llega a esta
cartera un ministro que se encuentra en fila por la presidencia.
Veremos si sus propios intereses políticos y su necesidad de
proyectarse públicamente se compaginan con la necesidad de discreción
propia de las funciones de este cargo.
Su experiencia como Ministro de Hacienda, sumada a su papel de coordinador del Partido de la U, le serán de gran utilidad al gobierno para buscar los nuevos recursos que las Fuerzas Armadas necesitan con urgencia. Su conocida posición con respecto al gobierno de Venezuela será un obstáculo en la coordinación de temas de seguridad y defensa con el vecino país. Se refuerza el poder político de la familia Santos dentro del gobierno y la representación de la dirigencia bogotana.
Su experiencia como Ministro de Hacienda, sumada a su papel de coordinador del Partido de la U, le serán de gran utilidad al gobierno para buscar los nuevos recursos que las Fuerzas Armadas necesitan con urgencia. Su conocida posición con respecto al gobierno de Venezuela será un obstáculo en la coordinación de temas de seguridad y defensa con el vecino país. Se refuerza el poder político de la familia Santos dentro del gobierno y la representación de la dirigencia bogotana.
Carlos Holguín,
Ministro de Interior. Su nombramiento demuestra una vez más que "el que
persevera alcanza". Su estrategia de apoyo a Uribe, como presidente del
Partido Conservador,
le generó resistencias dentro de su propio partido hace cuatro años,
las que se disiparon definitivamente con el nombramiento de Andrés
Pastrana como Embajador ante la Casa Blanca. No parece que sea la
persona que va a lograr un manejo sustancialmente mejor del Congreso
frente a Sabas Pretelt, aunque como ya se mencionó, ahora ese tema se
manejará directamente desde el Consejo de Ministros. Holguín
prácticamente culmina con este cargo su carrera política, de donde
probablemente saldrá a alguna embajada. Con su nombramiento se refuerza la presencia del Partido Conservador dentro del gobierno.
Juan Lozano, Ministro de Ambiente y Vivienda. Entra al gobierno como representante de Cambio Radical,
sin ser la máxima figura de dicho partido. Deja en remojo su aspiración
de llegar a la Alcaldía de Bogotá. Ha sido un leal galanista, gavirista
y uribista. Entra a un ministerio de bajo perfil. Es considerado un "yes man" y forma parte del circulo cercano del presidente.
Los
próximos nombramientos se conocerán en el transcurso de las próximas
semanas. Veremos si en ellos hay cooptación de liberales oficialistas y
si se consigue el difícil balance entre los perfiles políticos y
técnicos, la representación regional y de género, y la cuota
propiamente uribista.










pongan ma ministros por favor
Reply to this