Colombia 2014
El Presidente Álvaro Uribe
lanzó hace un par de días la idea de que Colombia sea la sede de la
Copa Mundial de Fútbol en el 2014. Durante la inauguración en Cartagena
de los Juegos Centroamericanos y del Caribe, el presidente dijo: “El
señor vicepresidente de Colombia, el doctor Francisco Santos Calderón,
emprenderá en nombre de todos los colombianos la gestión para obtener
para Colombia una sede del campeonato mundial de fútbol. La Patria lo
hará y lo hará bien”.
La idea tomó por sorpresa al país, y en primer lugar a los dirigentes deportivos quienes aparentemente no habían sido consultados por el gobierno. La idea tiene toda la apariencia de ser un globo lanzado por el gobierno para desviar la atención de la crisis política de la semana anterior y al mismo tiempo generar un clima de optimismo y dar la impresión de que el país puede pensar en grande; sin embargo, esta idea no responde a un plan serio y viable.
Si sumamos esta idea a la que lanzó el año pasado el vicepresidente Francisco Santos para que Colombia fuera sede del reinado Miss Universo, sí se puede afirmar que este gobierno está interesado en hacer un mega evento de alcance mundial. ¿Lo conseguirá? Por ahora están dando palos de ciego, pero pueden llegar a concretar algún proyecto faraónico.
El Tiempo de todas maneras madrugó con un editorial cuestionando la iniciativa y señalando que en este momento el país tiene otras prioridades. Dijo que no estamos seguros que se pueda, que se quiera y que no haya un candidato mejor, y mencionó las cifras astronómicas que implican el montaje de un Mundial
En los preparativos del Mundial 2002 celebrado en Japón y Corea, los dos gobiernos invirtieron 8 billones de dólares. En Corea el gobierno invirtió 2,5 billones de dólares en la construcción de 10 nuevos estadios, en adecuaciones de infraestructura y en costos de organización, aún cuando en Seúl se habían realizado en 1988 los juegos olímpicos, es decir que ya contaban con una infraestructura decente para un evento de esta naturaleza.
Antes de Alemania 2006 la FIFA y el gobierno alemán estimaban que a este evento podrían asistir 1.500.00 turistas extranjeros, quienes gastarían un total aproximado de 2,7 billones de euros. El Ministro Federal de Interior estimó que el incremento en el PIB como resultado directo del mundial sería de 0,5% en 2006 y de 0,3% en los años siguientes; la inversión total para la copa mundo 2006 se estimaba en 6 billones de euros. Una vez finalizado el Mundial, se estima que llegaron a Alemania 2.000.000 de turistas extranjeros, pero que el impacto sobre el crecimiento económico será solo del 0,25%.
En los preparativos del mundial de fútbol 2010 en Sudáfrica, se han disparado las inversiones en líneas férreas, generación eléctrica y construcción y adecuación de estadios, además de la construcción de centros comerciales, edificios de oficinas y vivienda, después de que la economía creció 4,9% en 2005, el mayor crecimiento en 21 años. El Mundial atraerá a 350.000 visitantes extranjeros.
Sin duda hacer un Mundial es costoso, pero siempre se alega que genera beneficios. Una encuesta realizada por una firma coreana después del Mundial de 2002 mostró que la imagen internacional de este país mejoró en un 95%. Igualmente, entre un grupo de 2.022 compañías internacionales encuestadas, se encontró que 43% de ellas, que ya estaban trabajando con compañías coreanas, quisieran expandir sus negocios con sus pares coreanas; otro 35% de compañías no familiarizadas con Corea se mostraron favorables a iniciar negocios con las compañías Coreanas. Un 7% de los encuestados se mostró favorable a consumir marcas “made in Corea”.
Sin embargo, una cosa es que aumente la demanda por productos nacionales y que el país sea más atractivo para la inversión externa, y otra muy distinta mejorar el clima de inversión de acuerdo con los estándares internacionales y al mismo tiempo hacer participes a los sectores marginados de los dividendos de la bonanza; y tal vez más importante aún, desviar recursos de la inversión social durante varios años para destinarla a la infraestructura que requiere la Copa Mundo.
Además, el gobierno puede asumir que en el 2014 ya no habrá conflicto armado y que no se necesitarán recursos sustanciales del presupuesto nacional para financiar el gasto militar, pero por ahora esa es apenas una hipótesis. La realidad es que el conflicto aún existe.
Pero como dije al principio, no hay que preocuparse mucho por una aventura que muy posiblemente no se llevará a cabo. Uno de los objetivos principales de la iniciativa ya se cumplió: poner a hablar a la prensa y a la gente de este tema para echarle tierra encima a las noticias de la semana pasada.
Imagen: funfactoryparties.com
La idea tomó por sorpresa al país, y en primer lugar a los dirigentes deportivos quienes aparentemente no habían sido consultados por el gobierno. La idea tiene toda la apariencia de ser un globo lanzado por el gobierno para desviar la atención de la crisis política de la semana anterior y al mismo tiempo generar un clima de optimismo y dar la impresión de que el país puede pensar en grande; sin embargo, esta idea no responde a un plan serio y viable.
Si sumamos esta idea a la que lanzó el año pasado el vicepresidente Francisco Santos para que Colombia fuera sede del reinado Miss Universo, sí se puede afirmar que este gobierno está interesado en hacer un mega evento de alcance mundial. ¿Lo conseguirá? Por ahora están dando palos de ciego, pero pueden llegar a concretar algún proyecto faraónico.
El Tiempo de todas maneras madrugó con un editorial cuestionando la iniciativa y señalando que en este momento el país tiene otras prioridades. Dijo que no estamos seguros que se pueda, que se quiera y que no haya un candidato mejor, y mencionó las cifras astronómicas que implican el montaje de un Mundial
En los preparativos del Mundial 2002 celebrado en Japón y Corea, los dos gobiernos invirtieron 8 billones de dólares. En Corea el gobierno invirtió 2,5 billones de dólares en la construcción de 10 nuevos estadios, en adecuaciones de infraestructura y en costos de organización, aún cuando en Seúl se habían realizado en 1988 los juegos olímpicos, es decir que ya contaban con una infraestructura decente para un evento de esta naturaleza.
Antes de Alemania 2006 la FIFA y el gobierno alemán estimaban que a este evento podrían asistir 1.500.00 turistas extranjeros, quienes gastarían un total aproximado de 2,7 billones de euros. El Ministro Federal de Interior estimó que el incremento en el PIB como resultado directo del mundial sería de 0,5% en 2006 y de 0,3% en los años siguientes; la inversión total para la copa mundo 2006 se estimaba en 6 billones de euros. Una vez finalizado el Mundial, se estima que llegaron a Alemania 2.000.000 de turistas extranjeros, pero que el impacto sobre el crecimiento económico será solo del 0,25%.
En los preparativos del mundial de fútbol 2010 en Sudáfrica, se han disparado las inversiones en líneas férreas, generación eléctrica y construcción y adecuación de estadios, además de la construcción de centros comerciales, edificios de oficinas y vivienda, después de que la economía creció 4,9% en 2005, el mayor crecimiento en 21 años. El Mundial atraerá a 350.000 visitantes extranjeros.
Sin duda hacer un Mundial es costoso, pero siempre se alega que genera beneficios. Una encuesta realizada por una firma coreana después del Mundial de 2002 mostró que la imagen internacional de este país mejoró en un 95%. Igualmente, entre un grupo de 2.022 compañías internacionales encuestadas, se encontró que 43% de ellas, que ya estaban trabajando con compañías coreanas, quisieran expandir sus negocios con sus pares coreanas; otro 35% de compañías no familiarizadas con Corea se mostraron favorables a iniciar negocios con las compañías Coreanas. Un 7% de los encuestados se mostró favorable a consumir marcas “made in Corea”.
Sin embargo, una cosa es que aumente la demanda por productos nacionales y que el país sea más atractivo para la inversión externa, y otra muy distinta mejorar el clima de inversión de acuerdo con los estándares internacionales y al mismo tiempo hacer participes a los sectores marginados de los dividendos de la bonanza; y tal vez más importante aún, desviar recursos de la inversión social durante varios años para destinarla a la infraestructura que requiere la Copa Mundo.
Además, el gobierno puede asumir que en el 2014 ya no habrá conflicto armado y que no se necesitarán recursos sustanciales del presupuesto nacional para financiar el gasto militar, pero por ahora esa es apenas una hipótesis. La realidad es que el conflicto aún existe.
Pero como dije al principio, no hay que preocuparse mucho por una aventura que muy posiblemente no se llevará a cabo. Uno de los objetivos principales de la iniciativa ya se cumplió: poner a hablar a la prensa y a la gente de este tema para echarle tierra encima a las noticias de la semana pasada.
Imagen: funfactoryparties.com










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