Bush Más Cerca de la Derrota en Irak
El día de hoy entregó oficialmente sus
conclusiones el Grupo
de Estudios de Irak (conocido como Panel de Expertos) al presidente George
W. Bush. El Informe reconoce que la
situación en Irak es grave, que sigue deteriorándose y que no existe un camino
que pueda garantizar el éxito. Las principales recomendaciones son: emprender un
esfuerzo diplomático y político en Irak y en el Medio Oriente; y retirar las
tropas americanas de Irak en el corto plazo.
Los expertos señalan que si la situación
continúa deteriorándose podría llegarse al colapso del gobierno iraquí y a una
catástrofe humanitaria; a la intervención de los países vecinos; a la
generalización de los enfrentamientos entre Sunitas y Chiítas; a la victoria
propagandista de Al-Qaeda y al aumento de su base de operaciones; al deterioro
de la posición internacional de los Estados
Unidos; y a una polarización mayor de la sociedad estadounidense
En concreto, el informe recomienda que los
Estados Unidos lancen inmediatamente una ofensiva diplomática para construir un
consenso internacional que permita alcanzar la estabilidad en Irak y en la
región. De dicho consenso debe formar parte todos los países que tengan interés
en evitar el caos en Irak, comenzando por sus vecinos, especialmente Irán y
Siria, quienes no están haciendo lo suficiente.
Al igual que otros informes anteriores, este
también recomienda al gobierno enfrentar directamente el conflicto árabe-israelí.
Este compromiso debe incluir el dialogo directo con y entre Israel, el Líbano,
los Palestinos y Siria, aunque se cuida de mencionar a la Autoridad Nacional
Palestina y hace referencia a los palestinos “que acepten el derecho de Israel
a existir”.
Con respecto al papel y la responsabilidad de
los iraquíes, los expertos dicen que ellos deben tomar el control de su propio
destino, lo cual significa asumir su propia seguridad con el respaldo de los
Estados Unidos. Incluso proponen una meta: para inicios del 2008 todos los
combatientes norteamericanos deben salir de Irak, y deben quedar solamente
quienes prestan apoyo, grupos de reacción rápida y operaciones especiales,
asesores militares, fuerzas de protección, y de búsqueda y rescate.
Finalmente, el grupo concluye que si el
gobierno iraquí demuestra suficiente voluntad política y consigue resultados
importantes en los campos de la reconciliación nacional, seguridad y
gobernabilidad, los Estados Unidos deberían hacer clara su voluntad de continuar entrenando, asistiendo y apoyando
las fuerzas de seguridad iraquíes y de mantener su apoyo militar, político y económico.
Sin duda, lo más importante del Informe de los
Expertos es que se reconoce el fracaso de la estrategia política y militar de
los Estados Unidos en Irak, y propone un nuevo curso de acción centrado en la
diplomacia y la política. Sobresale también que no existe un reconocimiento
explícito y suficiente de la responsabilidad que le cabe al gobierno de los
Estados Unidos por el caos que vive Irak. Además, pareciera que en la Casa
Blanca y el Pentágono siguen sin entender el trasfondo de la situación: a los países vecinos de Irak,
particularmente a Irán y Siria, no les conviene la estabilidad de Irak bajo el
dominio de los Estados Unidos. Tampoco parece viable que la comunidad
internacional (países como China, Rusia, Alemania, Francia, Siria, Irán) decida
en este momento participar del consenso que sugiere el informe y más bien
parece un elemento para la agenda exterior del próximo gobierno demócrata.
Nuestras principales conclusiones son las
siguientes:
- La
derrota política y militar de los Estados Unidos en Irak tendrá profundas
consecuencias sobre su política exterior en el mediano plazo. Una de ellas
será probablemente el fortalecimiento de la tendencia aislacionista. Dicha
derrota es una mala noticia para el gobierno de Bush, pero es una buena
noticia para la paz mundial. Por un tiempo, los Estados Unidos lo pensarán
10 veces antes de emprender aventuras militares como la de Irak.
- Estados
Unidos destruyeron a Irak y ahora pretenden ponerle a un gobierno débil
como condición para mantener su apoyo militar, político y económico, que
consiga la seguridad y la gobernabilidad que ellos no pudieron construir
después de tres años de ocupación militar.
- Para
Colombia: se derrumbó el modelo Bush y con él comienzan a caer aquellos
gobiernos que aprovecharon la coyuntura del 9/11 para impulsar sus propias
agendas de seguridad. En el 2001 el presidente colombiano Álvaro Uribe
Vélez tuvo la suficiente clarividencia para plegarse a la “guerra contra
el terror”. Es hora de que haga una
nueva lectura del escenario internacional y se ajuste a la nueva realidad.
El mensaje es claro: es el tiempo de la política y la diplomacia.










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