A qué Viene Bush a Colombia ?



El Presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, llega a Colombia con el sol a la espalda y en el momento de mayor desprestigio de su presidencia.  El presidente colombiano, Álvaro Uribe Vélez, atraviesa por el momento más crítico en sus cinco años de gobierno por cuenta
del Paragate. Estos son los personajes "emproblemados"  que se reúnen el domingo en Bogotá.

Bush hace una gira de seis días por América Latina que incluye escalas en Brasil, Uruguay, Colombia, Guatemala y México.

Se pueden esperar grandes resultados de la visita de Bush a América Latina? No hay que hacerse ilusiones. La visita de Bush es un ejercicio de ratificación de la soberanía imperial que busca enviar la señal de que Latinoamérica está en el radar de los Estados Unidos.  La Casa Blanca busca contrarrestar la percepción de que el ausentismo de los Estados Unidos ha fortalecido el liderazgo regional de Hugo Chávez.


En el caso de Colombia, la visita de Bush tiene dos objetivos puntuales:

  • Enviarle a la comunidad internacional el mensaje de que el gobierno de los Estados Unidos aprecia el esfuerzo del gobierno colombiano en la lucha contra el narcotráfico y darle un respaldo político a Uribe en momentos en que atraviesa por la peor crisis en sus cinco años de mandato (en América Latina el sello de la Casa Blanca normalmente transfiere prestigio a quien se beneficia de su proximidad, aún en un caso como el de Bush, un presidente impopular y ampliamente cuestionado internacionalmente).
  • Relanzar iniciativas que ya están en curso en los campos del comercio, la lucha contra el narcotráfico y el conflicto armado. 

No hay motivos serios para creer que Bush viene con un paquete de ayuda social debajo del brazo, como lo ha insinuado Portafolio.


Bush Viene con el Sol a la Espalda...

La visita de Bush es tardía.  En su propio país pasó de ser uno de los presidentes más populares de la historia a convertirse en un presidente aislado; el miedo al terror que ha alimentado dentro de los Estados Unidos le permitió reelegirse y mantener una campaña militar en Irak y otra en Afganistán. Sin embargo, las elecciones de noviembre pasado inclinaron la balanza en favor del Partido Demócrata, creando con ello un nuevo escenario político para Bush y sus aliados dentro y fuera de los Estados Unidos.

La economía de los Estados Unidos continúa en un proceso de desaceleración. La guerra en Irak le cuesta a los estadounidenses US$183.000 dólares por minuto. La guerra contra el terrorismo, declarada con todo el respaldo internacional en septiembre de 2001, perdió al último aliado importante con el anuncio de retirada de las tropas inglesas de Irak. La "revolución Bush" se encuentra en una etapa lánguida y la retórica de la Doctrina Bush sigue viva pero su aplicación es insostenible.

La aventura en Irak demostró ser un fracaso, tal como lo desnudó el Grupo de Estudios de Irak, el cual  en su informe final reconoció que la situación en ese país es grave, que sigue deteriorándose y que no existe un camino que pueda garantizar el éxito. El grupo recomendó emprender un esfuerzo diplomático y político en Irak y en el Medio Oriente (Bush ya aceptó que se adelanten conversaciones con Siria e Irán); y retirar las tropas americanas de Irak en el corto plazo (Bush ya anunció que aumentará la presencia militar en este país). 

Michael Shifter, del Diálogo Interamericano, sostiene que "No es una exageración decir que el viaje de Bush refleja en parte su deseo de escapar a las críticas por el [mal] manejo de la guerra en Irak". Y agrega que "No sería realista esperar grandes iniciativas pues todos los recursos de E.U. se están dirigiendo hacia Irak".


América Latina es Hoy Más Independiente...

En América Latina,  mientras tanto, la hegemonía de los EU continúa amenazada, mientras el péndulo de la política sigue moviéndose hacia la izquierda; la llegada al poder en el último año de Evo Morales en Bolivia, Miguel Correa en Ecuador y Daniel Ortega en Nicaragua, fortaleció esa tendencia. 

El desinterés de los Estados Unidos hacia la región  ha sido capitalizado por figuras como Luiz Inacio Lula Da Silva y Hugo Chávez Frías. La contención de este último es para algunos analistas el propósito oculto de la visita de Bush a América Latina.

Sin embargo, Bush buscaría también mostrar su disposición de trabajar con los gobiernos de la nueva corriente en América Latina. Según Adam Isacson del Centro para los Estudios Políticos "Al visitar a Brasil y Uruguay, [Bush] muestra su interés en acercarse también a regímenes de izquierda y no solo a los aliados de siempre: Colombia, México y Guatemala, que comparten su visión del mundo".

Paradójicamente, es probable que este viaje le permita al mundo ver el ambiente hostil que existe en la región con respecto al gobierno de los Estados Unidos.




Colombia en Medio de la Parapolítica...


El alineamiento de Colombia hacia los Estados Unidos aparece como algo insular y anacrónico en el contexto regional, aunque debe entenderse como el eje de una alianza estratégica que es fundamental para la dirigencia colombiana y que explicaría porqué Colombia sigue siendo un aliado incondicional de los Estados Unidos
.

Aunque reelegido en el 2006 y con altos niveles de popularidad según las encuestas, el márgen de gobernabilidad del presidente Álvaro Uribe se ha visto afectado por cuenta del destape de los nexos entre el narco-paramilitarismo y miembros de su bancada en el Congreso. La crisis parapolítica se encuentra en pleno desarrollo y aún es incierto hasta donde llegarán las investigaciones de la Corte Suprema de Justicia.

La economía colombiana tuvo un crecimiento de alrededor de 7% en el 2006 y se espera un crecimiento superior al 5% durante el 2007. Sin embargo es incierto cual será el impacto de la parapolítica y la inestabilidad de los mercados internacionales sobre la economía nacional. 

Los empresarios buscan por todos los medios que se limiten los alcances de las investigaciones judiciales para limitar su impacto sobre la confianza de los inversionistas y sobre la estabilidad económica, pero por otro lado un sector de la oposición, de la prensa y del sistema judicial ha declarado que pretende llevar el desatape hasta sus últimas consecuencias. La gobernabilidad y la propia estabilidad en otros frentes se encuentra en una encrucijada.

Para el gobierno americano, el destape de la parapolítica es un resultado de la política de seguridad del presidente Uribe, a quien respalda casi incondicionalmente según las informaciones de prensa. Dicho respaldo quita los nubarrones que algunos anunciaban en la relación bilateral por cuenta del escándalo en Colombia.  Pero lo que no se puede olvidar es que una cosa es la percepción del presidente Bush y otra muy diferente la que pueden tener otros actores políticos influyentes como los congresistas demócratas, la prensa y las ONGs.

La Agenda Bilateral...

Durante los últimos cinco años, las relaciones bilaterales han girado en torno a tres temas principales:

  • Comercio e Inversión
  • Lucha contra el Narcotráfico
  • Conflicto armado interno


En el campo comercial, la administración Bush prorrogó en el 2002 y en el 2006 las preferencias arancelarias de las que se benefician las exportaciones colombianas por cuenta del ATPDEA; se inició y concluyó la negociación de un Tratado de Libre Comercio; y aumentó la inversión norteamericana en Colombia, especialmente en el área de hidrocarburos.

En Colombia la discusión del TLC en el Congreso no debería tener mayores problemas dada la mayoría que ostenta la bancada del gobierno, aunque sus divisiones internas y los efectos de la parapolítica sobre el funcionamiento del Congreso se han convertido en una amenaza para su aprobación.   En los Estados Unidos su aprobación se encuentra en dificultades como lo ha reconocido el propio Bush y la embajadora colombiana Carolina Barco.

En la llamada “lucha contra el narcotráfico”, el gobierno colombiano continuó aplicando la receta norteamericana, que consiste en “atacar el narcotráfico en la fuente”, lo cual se ha materializado en una campaña intensa, sostenida y relativamente inútil de erradicación de cultivos; en una política de puertas abiertas en materia de interdicción marítima y aérea; y en un aumento significativo en la extradición de colombianos (la administración Uribe declara orgullosamente que ha extraditado el mayor número de ciudadanos  colombianos –más de 400— en toda la historia).

Los Estados Unidos seguirán exigiendo a Colombia resultados positivos en la erradicación de cultivos ilícitos. También seguirán exigiendo la extradición de ciudadanos colombianos, y el gobierno colombiano seguirá entregándolos, a menos que el siempre espinoso tema se lleve a reforma constitucional, como periódicamente se rumora en los pasillos del Congreso colombiano.

 

Los norteamericanos hasta la fecha han tolerado el proceso de desmovilización de los jefes paramilitares y continúan dándole un compás de espera a la aplicación de la Ley de Justicia y Paz.  Se han mantenido al márgen en el tema del acuerdo humanitario, aunque recientemente han dado muestras de inclinarse más por esta solución que por un rescate por la vía militar, probablemente como resultado de las presiones internas de los familiares de los contratistas americanos secuestrados y las ONGs de derechos humanos.

Siguen apoyando el Plan Colombia, aunque han disminuido el porcentaje de su ayuda como resultado de su visión de que el gobierno colombiano debe hacer un mayor esfuerzo en ese campo. La teoría es que ahora que la economía colombiana está pasando por un buen momento, los colombianos deben incrementar su propio esfuerzo.

En el terreno del conflicto armado la administración Bush apoyó políticamente y financió el Plan Patriota; consiguió la extradición de comandantes guerrilleros de nivel medio (Ricardo Ovidio Palmera y Nayibe Rojas); y apoyó la negociación entre el gobierno colombiano y las AUC (dejando además en suspenso las solicitudes de extradición que pesan sobre algunos de sus jefes).

El juzgamiento por parte de los Estados Unidos de los mandos de las FARC hace suponer que desde el punto de vista de la seguridad, la escala de Bush en Bogotá es la más riesgosa de su visita a América Latina. No es descartable que ese grupo intente hacer algún atentado terrorista en Bogotá durante la vista presidencial, pues puede identificar la escala de Bush como una oportunidad de oro para mostrar una posición de fuerza ante la comunidad internacional. Cualquier acto violento en el perímetro urbano de Bogotá durante la permanencia de Bush sería registrado con gran despliege por la prensa mundial, independiente de que se encuentre en riesgo la seguridad del presidente norteamericano.


En Síntesis...

La ventaja que continúa teniendo el gobierno colombiano es que los Estados Unidos ha perdido muchos interlocutores en la región; en esa medida, Colombia sigue siendo su punta de lanza en América Latina, gracias a lo cual ha obtenido un tratamiento preferencial (básicamente a través del Plan Colombia porque el TLC no fue negociado con un criterio de cooperación económica). Lo anterior significa que la soberanía nacional continuará empeñada mientras los dólares americanos continúen financiando la prolongación de la guerra en Colombia.

En esta relación asimétrica Bush necesita a Uribe para que detenga el flujo de cocaína a los Estados Unidos y para que se convierta en sus ojos, sus oídos y su voz en América del Sur, especialmente ahora que los Estados Unidos ha perdido su liderazgo en la región.

Uribe necesita a Bush porque este es su principal soporte internacional y él controla las claves con las que la dirigencia colombiana cree que puede establecer una alianza comercial de largo plazo con los Estados Unidos (a través del TLC) y acabar con el narcotráfico y el conflicto armado (a través del Plan Colombia).

***

Nota al margen
: Leímos el siguiente grafito en una zona residencial de Bogotá: "Bush para en Colombia. Uribe, Para en Colombia". Solo atinamos a decir que en nuestro país el que menos corre, vuela...

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  • 3/10/2007 Jkrincon wrote:
    La presencia del presidente americano, en mi opinión, no es más que un despiste de los problemas que azotan el país actualmente, que la gente vea que Uribe tiene el apoyo norteamericano, pero ya pocos comen cuento.
    Muy bueno y completo el artículo ya tienen un adepto más para su blog.
    Saludos
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    1. 3/11/2007 Editor Colombia Hoy wrote:
      J, gracias por su comentario.

      Reply to this
  • 3/12/2007 alejandro arenas wrote:
    La visita de Bush a Colombia es una vergúenza para ambos países.El amigo de la parapolìtica recibiendo al genocida máscélebre de estos tiempos modernos,modernísimos.
    Reply to this

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