Chiquita Financió Paramilitares: Chiquita pero Violenta
Desde noviembre de 2006 venimos asistiendo al destape de las redes narco-paramilitares en Colombia. Hemos visto cómo sus tentáculoos llegaban hasta alcaldías y concejos municipales, gobernaciones y asambleas departamentales, el Congreso y el DAS. Sabemos que miembros de las Fuerzas Armadas y de Policía también han resultado implicados en esta vasta y poderosa red. Hace poco, un numeroso grupo de comerciantes y ganaderos del Magdalena Medio reconoció públicamente que apoyó el paramiliarismo. Es solo cuestión de tiempo para que nos enteremos de que estos vínculos se extienden, igualmente, a otros sectores de la economía.
Lo curioso es que el destape venía salpicando, hasta ahora, exclusivamente a los propios colombianos; predominantemente a líderes políticos del nivel regional, a pequeños y medianos comerciantes y ganaderos, pero no a líderes políticos con prestigio nacional ni a reconocidas empresas nacionales, y mucho menos a empresas multinacionales.
Será que la penetración no llega a esos niveles? Será que algunos de esos lideres nacionales no se beneficiaron del modelo de seguridad paramilitar? Será que algunas empresas - de las llamadas "top of mind"- no se beneficiaron del modelo de seguridad paramilitar?
Algunas personas suspicaces podrían decir que esos políticos (algunos de los firmantes del acuerdo de Ralito han posado de víctimas) y esas empresas serían víctimas y no promotoras del paramilitarismo. Seguramente los ejecutivos de Chiquita alegaron en su defensa que fueron víctimas, pero finalmente la justicia los sancionó como financiadores de una organización terrorista internacional.
Los pagos de Chiquita abren una ventana muy interesante. La que posiblemente nos permitiría ver, con nuevos matices, los alcances del conflicto armado en Colombia y sus ramificaciones internacionales.
Habrá otras empresas multinacionales, especialmente vinculadas a la actividad extractiva, vinculadas con el paramilitarismo? Y por vinculadas queremos decir que sean promotoras, patrocinadoras o inspiradoras.
Para nadie es un secreto que muchas empresas multinacionales tienen un rubro de gastos denominado "riesgo político". Muchas de esas empresas cuantifican el riesgo político de desarrollar proyectos en un país inseguro como Colombia. Inseguro en términos jurídicos, de corrupción y de violencia. Y si descubren que el valor de ese riesgo se encuentra dentro de los márgenes de rentabilidad de la empresa, pues sencillamente siguen adelante. Porque dentro de la cultura corporativa de algunas multinacionales a eso se le llama "emprendimiento". Así eso implique asociarse hasta con el mismo diablo.

En el caso colombiano el costo del riesgo político se traduce en contribuciones voluntarias a la fuerza pública, pagos a los grupos paramilitares, pago de "vacunas" a los grupos guerrilleros, sobornos a funcionarios públicos, mantenimiento de costosos equipos de seguridad, etcétera. En algunos casos las "inversiones sociales", es decir las inversiones en beneficio de la comunidad que algunas de estas empresas relizan en sus áreas de influencia, también forman parte del mismo costo.
Por esa misma ventana alcanzamos a ver que la guerra es un elemento consustancial de muchos negocios en Colombia. La Mannesmann, recordemos, no tuvo hígados para hacer negocios con el ELN. Werner Mauss adelantaba actividades en Colombia en nombre del gobierno alemán y al parecer también en beneficio de una conocida multinacional de ese mismo país.
Algunas de esas multinacionales entrarían en el papel de promotores y beneficiarios del conflicto después de haber sido sus víctimas. Otras, tal vez más experimentadas en las lídes de hacer negocios en el tercer mundo, se habrían evitado el primer paso. Habrán utilizado esa misma violencia para sacar o debilitar competidores dentro del mercado? Para eliminar a molestos sindicalistas? Habrían puesto sus contactos internacionales, además de los dólares, al servicio de la guerra?
"El Alemán" daba a entender hace poco que detrás del desplazamiento promovido por los paramilitares en el Chocó se encontraban los intereses de empresarios "respetables" interesados en ganar esas tierras para el cultivo de la palma africana.
Quiénes han sido los beneficiarios económicos del paramilitarismo en Colombia? Y los beneficiarios de la guerrilla? Están quienes se apropiaron de las tierras y negocios de los desplazados. Quienes pudieron hacer negocios (crearlos, crecerlos, conservarlos) amparados en el modelo de seguridad de los actores armados no estatales. Y también están sus testaferros, proveedores de armas y socios en cualquiera de los eslabones de la cadena del narcotráfico.
Porque podría pensarse que estos beneficiarios son tan o más responsables de la penetración paramilitar que los políticos de pueblo.
Imagen: The Economist
ACTUALIZACIÓN: MARZO 21, 2007
Transcribimos a continuación un artículo de Portafolio sobre las investigaciones de la Fiscalía de Colombia sobre los posibles pagos que habría realizado la multinacional Drummond a los grupos paramilitares de Colombia:
21 de Marzo de 2007Fiscalía investiga a la multinacional Drummond
El Fiscal general, Mario Iguarán, afirmó que su despacho investiga si la multinacional estadounidense Drummond pagó a grupos armados a cambio de seguridad, y analiza si solicita la extradición de directivos de la bananera Chiquita Brands por esa misma razón.
Iguarán declaró a Radiosucesos RCN que la Fiscalía investiga a varias empresas luego de que Chiquita admitiera que había pagado al grupo paramilitar de derecha Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) para obtener seguridad en las regiones colombianas en las que opera. Según advirtió el Fiscal, los ejecutivos de la multinacional Chiquita Brands, que pagaron a grupos paramilitares, habrían incurrido en el delito de financiación del terrorismo y puden ser solicitados en extradición. "Consideramos que se pudo haber incurrido no sólo en concierto para delinquir sino en financiación del terrorismo", sostuvo.
Iguarán reveló que la Fiscalía investiga a otras empresas, en lo que podría denominarse el proceso del 'paraempresaris-mo'.
En este sentido, el funcionario admitió que existe una investigación avanzada que involucra también a la multinacional Drummond.
Iguarán dijo en la misma entrevista que, la situación admitida por la bananera Chiquita Brand, condenada al pago de una multa de 25 millones de dólares, no se limitaba a "una relación extorsionista-extorsionado". "Era una relación criminal, un dinero, unas armas, a cambio 'de la sanguinaria' pacificación del Urabá antioqueño, donde operaba la multinacional bananera)", agregó.
"En principio lo que estamos viendo es que unas empresas privadas reclutaron a las autodefensas (paramilitares) para defenderse, conscientes de su proceder. Y el proceder de estos grupos era, entre otros, asesinar. No fue el pago de una extorsión, fue el apoyo a un grupo armado al margen de la ley", anotó.
ACTUALIZACIÓN: MARZO 31, 2007
1. Alias "El Alemán", reconoció que los pagos de Chiquita a las AUC efectivamente se realizaron.
2. El programa de Georgetown University, National Security Archives collection, consiguió la desclasificación de documentos donde se muestra que la Embajada de los Estados Unidos en Bogotá advirtió en 1997 al gobierno sobre el riesgo de que las Convivir degeneraran en grupos paramilitares y se involucraran en el narcotráfico. Las Convivir del Urabá habrían sido el vínculo entre los paramilitares y Chiquita, en momentos en que el gobernador de Antioquia impulsaba las Convivir. Los documentos desclasificados muestran, además, cómo se estrecharon los lazos entre las Fuerzas Militares y los paramilitares en Urabá, en momentos en que Chiquita financiaba a estos últimos.










Esto ha sucedido desde muchos años atrás,no es nada nuevo que compañías extranjeras paguen a grupos armados para protegerse de males circundantes.Pero eso sucede en un Estado permeable a esos negocios entre criminales.Sería bueno la intervención de tribunales internacionales imparciales.
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Alejandro, de acuerdo. Además es una señal de un Estado débil, particularmewnte en sus instituciones judiciales.
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Hola, desde un año largo estoy cubriendo la actualidad colombiana para el público italiano. Acabo de linkear tu blog en el mio, además de incluir una referencia a este artículo en particular.
Saludos, Doppiafila
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Gracias por el comentario. También pasé por su blog y aunque no entiendo italiano, puedo decir que me pareció interseante. Muchos éxitos.
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muy buen trabajo en este blog
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