Qué Pasó con los Falsos Positivos?

A propósito, alguién sabe que pasó con las investigaciones sobre:
- Jamundí
- Guaitarilla
- Los falsos positivos
Qué ocurrió en los casos mencionados? Primero se produjo la conmoción de la noticia. Después vino el debate y la especulación pública: titulares de prensa, entrevistas. Explicaciones van, explicaciones vienen. Los focos se concentraron sobre quienes ostentan la responsabilidad política, de quienes se esperaba una explicación satisfactoria, un reconocimiento de responsabilidades, si hubiera lugar a ello desde el punto de vista del ejercicio pulcro de la función pública, una medida administrativa o disciplinaria.
Claro, como somos un Estado de derecho (para eso sí somos un Estado de derecho...), nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario (esto lo recitan hasta los niños de kinder cuando juegan a policías y ladrones) y hay independencia de poderes, el caso pasa a manos del sistema judicial. El asunto salió de la órbita de los medios de comunicación y del interés de la opinión pública. El asunto entró en la dilatada dimensión del tiempo judicial; en el Castillo kafkiano. La opinión se olvidó lentamente del tema. El país del Hombre de las Leyes actuó: leguleyada va, leguleyada viene. El tiempo judicial se estira hasta el olvido. El asunto prescribe o queda en la impunidad: la misma cosa.
De qué nos sorprendemos? Han pasado más de veinte años desde la toma del Palacio de Justicia. Más de dos mil asesinados de la UP. Cientos de masacres, más de dos millones y medio de desplazados, cientos de desaparecidos. Miles de secuestrados. Alrededor del 10% del presupuesto saqueado.
Deberíamos asombrarnos de que la parapolítica esté en manos de la Corte, aunque ya quieren sacarla de allí.
Cómo no tener la percepción de que la impunidad sigue siendo muy alta en Colombia (se habló en una época de más del 90%) si la justicia es muy ineficiente con los casos más notorios? Cómo será con los que atañen al ciudadano corriente?
Si hay un país que necesite una Justicia eficiente y efectiva con urgencia, ese es éste. Nuestro país del sagrado corazón. El sistema acusatorio mixto y el juicio oral, todavía son paños de agua tíbia frente a los desafíos que tiene el sistema judicial colombiano.










Es un dolor de cabeza histórico el asunto de la Justicia en Colombia. La impunidad y las penas y sitios de reclusión para los de cuello blanco es aberrante. Es una lástima que el juicio oral y el sistema acusatorio no le hayan dado eficiencia y eficacia a la Justicia, como lo señalas al final del post. ¿Qué hacer, entonces? Saludo fraterno.
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En un país con tantas necesidades, tiende a creerse que el sistema judicial juega un papel subalterno frente a sectores como salud o educación (ni que decir de seguridad). Pero un paso esencial para romper el sistema de privilegios, de impunidad, de corrupción generalizada que hace ineficiente al Estado colombiano y más inequitativa a la sociedad colombaina, pasa por garantizar que no exista un solo colombiano que se encuentre por encima de la ley.
Astrolabio, gracias por tu comentario.
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that's too bad
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