Debate Sobre el Paramilitarismo en Antioquia: Conclusiones

El 17 de abril se llevó a cabo en el Congreso de Colombia el esperado debate sobre el paramilitarismo en el Departamento de Antioquia, convocado por el senador Gustavo Petro, del PDA.
Las principales acusaciones que hizo Petro fueron las siguientes:
- El entonces senador Fabio Valencia Cossio buscó el apoyo de los grupos paramilitares para conseguir el voto de un grupo de consejales conservadores con miras a la Convención del Partido Conservador.
- El Director de la Policía metropolitana de Bogotá se reunió con Pablo Escobar entre 2001-2002, cuando se desempeñaba como Comandante de la Policía de Puerto Triunfo.
- En la finca Guacharacas del presidente Álvaro Uribe Vélez se produjo el asesinato de varios supuestos guerrilleros.
- El presidente, cuando fungía como Gobernador de Antioquia, autorizó la conformación de varias Convivir bajo la dirección de reconocidos paramilitares.
- El hermano del presidente, Santiago Londoño, mantenía nexos con Fabio Ochoa.
La defensa del presidente corrió a cargo, principalmente, del Ministro de Interior y de Justicia, aunque también intervino el Ministro de Transporte.
Las tres principales conclusiones del debate son las siguientes:
- La gravedad de las acusaciones de Petro depende del éxito que este tenga en su judicialización. Con este debate Petro se está jugando su futuro político, así como la credibilidad que pueda conservar la opinión sobre el destape de la parapolítica. La tarea que tiene por delante consiste es demostrar que sus afirmaciones darán paso a la acción del sistema judicial. Desde el punto de vista político, se está demostrando que la estrategia del Polo y específicamente de Petro es correcta dentro del propósito de debilitar al gobierno y fortalecer su propia posición: martillar incesantemente sobre el punto más débil del gobierno, como es la "ambigua" relación con los grupos paramilitares. Puede ser correcta desde el punto de vista de la estrategia, del propósito de depurar la política colombiana y de abrir un espacio para otras alternativas políticas; pero es terriblemente peligrosa.
- El escándalo de la parapolítica se acerca cada vez más al entorno del presidente Uribe. Si el destape en los departamentos de la Costa acercó peligrosamente los dedos acusadores al gobierno, puede suponerse que en el caso de Antioquia pueden aparecer nexos aún más comprometedores entre el paramilitarismo y Uribe. Ese fue el propósito central del debate y, como dijimos en el párrafo anterior, lo que está por verse en este momento es si las acusaciones se traducirán en decisiones judiciales. Como en las leyes de la física en este caso también podemos esperar que a mayor acción se produzca mayor reacción. Petro va detrás de Uribe, y es en este momento que el gobierno puede mostrar su cara más oscura. En este momento es clave que Petro y el Polo tengan más activos que nunca sus vínculos internacionales, en la medida en que son una fuente de legitimidad y de seguridad.
- El tema de la penetración paramilitar y los vínculos entre gobernantes y paramilitares está apenas comenzando. El tema despierta cada vez mayor interés en la comunidad y la prensa internacional. A estas alturas, no parece factible que el gobierno consiga desactivar semejante carga de profundidad en que se ha convertido este tema. Si hacemos caso de los antecedentes del proceso, podríamos esperar que la Corte y la Fiscalía comiencen a adoptar decisiones judiciales en el futuro inmediato, con lo cual, como hemos dicho, se cerraría aún más el cerco sobre el círculo presidencial y la propia figura de Uribe. Veremos más desinformación, menos gobernabilidad y más judicialización de la política. Estamos en medio de una coyuntura que ofrece grandes desafíos a la justicia y a los medios de comunicación nacionales. El sabotaje a la transmisión de Indymedia es un indicador de lo que viene.
Como hemos dicho, este es un tema que apenas comienza. Aunque parece que su solución es judicial, no hay que olvidar que todo el tema es de naturaleza política. La solución de fondo se encuentra en ese terreno. El debate de Petro en el Congreso debe verse como una etapa más en este proceso, aunque es decisiva en la medida en que el objetivo fue Uribe. En ese sentido, hay un cambio en la dirección del proceso de la parapolítica.
Información relacionada: Debate sobre el paramilitarismo en Antioquia
Debate, primera parte
Debate, segunda parte










Es un juicioso comentario sobre el debate que se vió por televisión.Es impredecible lo que venga ahora de lado y lado.
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Alejandro, creo que se radicalizarán más las posiciones. La campaña de octubre luce negra.
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