¿Qué hay detrás de la liberación de los secuestrados en poder de las FARC?

Por supuesto, todos los colombianos estamos satisfechos con la liberación de los secuestrados  que se encuentran en poder de las FARC. Así sea a cuenta gotas, estamos viendo algo que hemos venido esperando por muchos años. Pero, ¿que es lo que sucede realmente? ¿Por qué las FARC decidieron dar un giro tan drástico frente a sus posiciones anteriores?

Si nos guiamos por las interpretaciones de los actores involucrados tendríamos una serie de razones divergentes. Según las propias FARC las liberaciones son un gesto de desagravio hacia el Presidente de Venezuela Hugo Chávez y hacia la senadora Piedad Córdoba. Según Chávez, se trata de un gesto humanitario de las FARC. El gobierno colombiano quiso dar a entender hace un par de semanas que las nuevas liberaciones eran una consecuencia de la marcha del 4 de febrero.

Diferentes analistas han mencionado que las liberaciones son el resultado de un pacto entre las FARC y Chávez que buscaría presionar al gobierno colombiano para que le otorgue nuevamente un papel formal a Chávez como facilitador frente a las FARC. Y otros más han dicho que estas liberaciones son el costo que tienen que pagar las FARC para que la Unión Europea los saque de su lista de terroristas.

Antes de proponer una interpretación sobre las razones que han llevado a las FARC a liberar a dos grupos de secuestrados civiles recordemos algunos antecedentes inmediatos.

Algunos antecedentes

A principio de junio del 2007 el Presidente Uribe ordena la excarcelación de Rodrigo Granda “por razones de Estado”. A los pocos días el propio presidente explica que tomó esa decisión por un pedido expreso del Presidente de Francia Nicolás Sarcozy. Este último le promete a Uribe que le dirá al Grupo de los Ocho (G-8) que Colombia merece todo el apoyo, lo cual es interpretado por Uribe como un “avance en la respetabilidad de la política de Seguridad Democrática”.

Efectivamente, el G-8 en una de sus declaraciones, al referirse al caso de Colombia hace un reconocimiento claro al presidente colombiano por su valor al excarcelar a integrantes de las FARC; le reconoce de facto un estatus político y un nivel de interlocución a las FARC (se refiere a sus integrantes como “combatientes” y no como “terroristas”); abre la posibilidad a la liberación de más guerrilleros como resultado de la respuesta positiva de parte de la guerrilla; y vincula la liberación de los secuestrados a la posibilidad de que se inicie un proceso de paz en Colombia.

El 28 de junio de 2007 se conoce el asesinato de los once diputados del Valle en circunstancias aún no completamente aclaradas.  La masacre puso en evidencia la incapacidad de ese grupo para garantizar la seguridad de los rehenes. Esa masacre fue un brutal llamado de atención para la comunidad internacional, y especialmente para Francia, sobre el peligro de muerte inminente en que se encuentran los secuestrados.

Paradójicamente, la recuperación de los cadáveres de los diputados sirvió para mostrar a las mismas FARC, al gobierno colombiano y a una parte de la opinión pública nacional los beneficios de la participación de la comunidad internacional a través del Comité Internacional de la Cruz Roja.  Este efecto se fortaleció posteriormente mediante la participación de la Comisión Internacional Forense, apoyada y avalada por los países miembros y algunos observadores permanentes de la OEA.

Posteriormente, el 31 de agosto se reúnen los presidentes Álvaro Uribe y Hugo Chávez, de donde sale el acuerdo para que este último ponga sus buenos oficios al servicio de la liberación de los secuestrados.  A las pocas semanas Chávez recibe en Miraflores al delegado de las FARC tal como se había acordado con Uribe y comienza a ejercer un protagonismo en este tema que es visto como excesivo por el gobierno colombiano.  Como resultado de ello Uribe revoca en noviembre la misión entregada a Chávez.

A principios de diciembre los servicios de inteligencia colombianos interceptan las pruebas de vida que las FARC habían prometido a Chávez, y que este estaba esperando en vísperas de la ruptura de Uribe, entre las cuales se encuentran fotografías que muestran las penosas condiciones de los cautivos y algunas cartas de los secuestrados para sus familias. La carta de Ingrid Betancourt muestra el estado de deterioro físico y psicológico en que se encuentra ella, al igual que el resto de sus compañeros.

A principios de enero las FARC liberan unilateralmente a Emmanuel, Clara Rojas y Consuelo Perdomo y los entregan al gobierno de Venezuela “como desagravio” por la salida abrupta de Chávez del proceso. 

El 17 de enero la Asamblea de Venezuela en pleno reconoce oficialmente un estatus político a las FARC tal como lo había solicitado el Presidente Chávez.

El 11 de febrero el gobierno de Venezuela anuncia como inminente la liberación de un segundo grupo de secuestrados, los ex congresistas Gloria Polanco, Luis Eladio Pérez y Orlando Beltrán Cuellar. A los pocos días desde Caracas se informa al canciller de Francia que del mismo grupo formará parte además el ex senador Jorge Eduardo Gechem.

El 27 de febrero este grupo de secuestrados es puesto en libertad por las FARC con la facilitación de Chávez. El grupo guerrillero anuncia que no habrá más liberaciones unilaterales a menos que se desmilitaricen por 45 días los municipios de Florida y Pradera.

Análisis

La revisión de los antecedentes recientes de la liberación unilateral de secuestrados por parte de las FARC muestra  que existe una coordinación entre los gobiernos de Francia, Venezuela y Colombia, y las FARC. Esto significa que las liberaciones no serían en sentido estricto “gestos de buena voluntad” sino elementos de una negociación multilateral de la cual forman parte los actores antes señalados.

Lo que no se ve claro es que el actual esquema de negociación vaya a conducir necesariamente a la liberación de todos los secuestrados. No se vislumbra un avance en los temas sustantivos en este caso, como son la desmilitarización de los municipios del Valle del Cauca y el intercambio de secuestrados por guerrilleros presos.  Podría decirse que no existe un cambio en los llamados “inamovibles” de lado y lado. 

Aunque, por otro lado, la fuerte ofensiva militar en el Cañón de las Hermosas podría interpretarse como un paso previo del gobierno colombiano para acordonar la región en la eventualidad de que produzca la desmilitarización de los municipios señalados.

¿Por  qué las FARC han liberado a estos siete secuestrados?

  • Porque es una oportunidad de mostrar una cierta figuración política en medio del desgaste político y militar infringido por la administración Uribe. De cierta forma estas liberaciones liberan también a las FARC de parte de la presión que les impone el gobierno colombiano.

  • Las liberaciones le permiten a las FARC mantener una cierta credibilidad ante Venezuela y Francia, y por ese conducto ante la comunidad internacional. Credibilidad en términos de una voluntad para acceder a una negociación directamente con el gobierno colombiano en Pradera y Florida. Estas liberaciones deben verse como una continuidad del pronunciamiento del G-8 y la liberación de Rodrigo Granda a mediados del año pasado. No acceder a estas liberaciones significaría para las FARC perder toda la credibilidad en el exterior.

  • Las FARC buscarían utilizar las liberaciones “unilaterales” para poner la presión internacional sobre Uribe y aumentar las probabilidades de que este acceda a la desmilitarización de Pradera y Florida. Por otro lado, y como nota al margen, la capitalización del gobierno de la marcha “contra las FARC” busca ejercer una presión en el sentido contrario.

  • Las liberaciones terminan siendo para las FARC también una oportunidad para reducir la presión militar. No solo en el contexto de los operativos de liberación sino en términos del cuidado y la seguridad que requieren los rehenes. ¿Cuántos guerrilleros quedan liberados de funciones de guardia  con la liberación de cada secuestrado, 10, 15?

  • Las FARC puede estar apostándole a una mayor presión de los familiares de los secuestrados sobre el presidente Uribe. Si ellos detienen las liberaciones gota a gota, se fortalece nuevamente la alternativa del rescate por la vía militar. Las FARC buscan desactivar esa opción y así se desprende de las declaraciones del Canciller de Francia durante su reciente visita a Colombia.



 

What did you think of this article?




Trackbacks
  • Trackbacks are closed for this post.
Comments
Page: 1 of 1
  • 2/27/2008 Oscar Losada wrote:
    El asunto es que las FARC hacen política con los micos y los yarumos. ¿Dónde hay un pronunciamiento político de las FARC? Las liberaciones son paras quitarse cargas. Decía el Che, en Bolivia, que uno empieza robando bancos y termina de ladrón de bancos. Creo que eso le pasó a Pedro Antonio Marín, y es triste.
    Reply to this
  • 2/28/2008 Rebeca wrote:
    Yo pienso que las farc van a liberar a todos los secuestrados políticos. Que la libertad de Rodrigo Granda es clave en este asunto por que es del ala política de las farc. Igual que Trinidad y Márquez. Sin embargo tanto los policías como los soldados secuestrados dudo que sean liberados sin un despeje. A estos los llama por eso prisioneros de combate y por ellos reclaman un canje. Así demuestran que se acogen al Derecho Internacional Humanitario. Es decir: libertad incondicional de los civiles y canje humanitario por los militares. Ya veremos.
    Reply to this
    1. 2/28/2008 Editor Colombia Hoy wrote:
      Rebeca, podría ser que ese sea el acuerdo con Francia: la liberación de los políticos y de Ingrid a cambio de un reconocimiento internacional que presione la desmilitarización de una zona para negociar directamente con el gobierno colombiano la liberación de los miembros de la fuerza pública. Ya el gobierno francés ha dado señas de esto. Estamos de acuerdo. Aunque veo a las Farc ansiosas por ver un gesto del gobierno: para ellos lo de Granda es insuficiente, según se desprende del comunicado de ayer. Y si el gobierno sigue extraditando guerrilleros (M. Sombra?) la cosa se enredará más.

      Reply to this
  • 2/29/2008 o-lu wrote:
    A todas estas, al que menos le conviene que las Farc suelten a los secuestrados es a Uribe. Qué haria este hombre sin la retahila contra los "bandidos terroristas"? Como gobernaria? Qué se podnria a hacer Jose O? De repente las Farc siguen soltando civiles para amargarle el rato a Uribe...
    Reply to this
    1. 2/29/2008 Editor Colombia Hoy wrote:
      O-Lu, Uribe también es un prisionero de su propio discurso. Francia, España, Suiza y en general la comunidad internacional deben pensar, como parte de la solución, en ofrecerle una alternativa "digna" a Uribe. Es imposible avanzar si la salida implica la humillación de Uribe. Como también le deben hacer entender lo mismo a este con respecto a la guerrilla. El problema está en que poniendo conejo no se llega a ningún lado. Pretender hacer pasar como guerrilleros de las FARC liberados unilateralmente a 150  que no están en una lista de ellos, es una leguleyada.
      Reply to this

Page: 1 of 1
Leave a comment

Submitted comments are subject to moderation before being displayed.

 Name (required)

 Email (will not be published) (required)

Your comment is 0 characters limited to 3000 characters.