Re: Zona FARC: ley de la selva- Héctor Abad Faciolince
Por: Rebeca Padrón Vergara
He leído con interés el artículo publicado por el diario El País del autor antes citado, retomado por El Espectador (4 de abril, 2008). En la descripción de la realidad sociológica de nuestro país, acierta, pero que lástima que Héctor, aún no haya comprendido el sentido del asesinato de su padre.
Escribe Héctor, en efecto, que en la selva "es donde los hombres aprenden a ser crueles", o sea que sería la selva la que generaría la violencia que invade nuestra nación. Tal afirmación no es más que una distorsión de la verdad.
Si bien condenamos y consideramos inexplicable el secuestro de civiles, sea cual sea el motivo político militar u otro, no podemos cegarnos en cuanto al hecho de que la guerrilla surgió como reacción a la violencia del Estado. Porque ahí está el meollo del asunto. Nuestro Estado es bárbaro y generador de violencias y exclusiones políticas y sociales. El virus está en el Estado y lleva por nombre "intolerancia primaria al comunismo". Esta intolerancia al concepto de comunismo lo aplica el Estado a todas las protestas y reivindicaciones de carácter político o social, desde las que pretenden la defensa de los derechos fundamentales o las que reclaman una mayor equidad en la explotación y aprovechamiento de las riquezas naturales y del crecimiento económico, hasta las que demandan el respeto a los derechos adquiridos.
Ya que el poema que cita Héctor, hace mención de las mazmorras europeas, justamente, no podemos olvidar lo ocurrido en Europa hace sólo unos sesenta años. Con el postulado de que "en cada judío se escondía un comunista", millones de personas fueron exterminadas de la faz de la tierra con la colaboración o el silencio cómplice de millones de ciudadanos y de sus gobiernos, incluido el Vaticano, sin olvidar la pasividad del de los Estados Unidos de Norteamérica.
Ese postulado que aplica la "muerte al comunista" es el que impregna las instituciones político-militares de este país y con el que han justificado todo tipo de masacres. Así acabaron a sangre y fuego la huelga de las bananeras en 1.928, así exterminaron a los guerrilleros de los Llanos después de haberlos amnistiado en los años cincuenta. Por esta razón se bombardearon con armas químicas y bacteriológicas los pueblos a los que pertenecían las autodefensas campesinas cuyo resultado fue el nacimiento de las FARC. Así silenciaron a Gaitán. Así eliminaron y persiguieron a los miembros de la UP., después de haberlos empujado a participar del debate democrático. Así mataron a Héctor Abad Gómez y a tanta gente tan valiosa para esta nación. ¿Qué tendría que ver la selva con todas estas matanzas?
Este Estado es cruel, injusto y violento y si no existieran las guerrillas las habría inventado para favorecer el proceso de colonización por la fuerza de la tierra y la erradicación de las ideas "comunistas". ¿Cómo explica, Héctor, la operaciones militares como las Centauro I, II, y III contra los guahíbos?
Héctor comulga y propaga la fementida afirmación del Gobierno de que el paramilitarismo es una consecuencia de la guerrilla. Los paramilitares no son "anticuerpos al virus guerrillero". Si nos detenemos a estudiar todo el siglo XX el proceso de colonización de la tierra se ha hecho por medio de la acción violenta de despojo y desplazamiento ejercido por las milicias paraestatales. Las milicias paramilitares sustituyen a las antiguas en el proceso de apropiación de la tierra y se convierten en paramilitares a raíz de la vigencia del Derecho Internacional Humanitario. Los ciudadanos del mundo exigen que los gobiernos y los ejércitos acaten el respeto a los derechos humanos. Los paramilitares se crearon para hacer " el trabajo sucio". El paramilitarismo es el brazo que sale del río y que luego vuelve al mismo río.
Héctor dice "… pero si el visitante se aparta, cuanto más se aleje notará que la mano del Estado llega cada vez más débil …" ¿Cómo puede estar tan seguro? Yo diría por el contrario que es el Estado de derecho el que no existe en esos lugares pero el de la fuerza bruta es aún más fuerte.
Al padre de Héctor lo asesinó Carlos Castaño pero es de público conocimiento que los jefes de Carlos Castaño eran dos generales del ejército: Jorge Enrique Mora Rangel y Harold Bedoya Pizarro.
¡Pobre Selva,Héctor! Esta sólo anhela seguir custodiando los misterios húmedos de sus majestuosos árboles y servir de pulmón al planeta. Achacarle el salvajismo humano es sorprendente. Sobre todo viniendo de usted.
He leído con interés el artículo publicado por el diario El País del autor antes citado, retomado por El Espectador (4 de abril, 2008). En la descripción de la realidad sociológica de nuestro país, acierta, pero que lástima que Héctor, aún no haya comprendido el sentido del asesinato de su padre.
Escribe Héctor, en efecto, que en la selva "es donde los hombres aprenden a ser crueles", o sea que sería la selva la que generaría la violencia que invade nuestra nación. Tal afirmación no es más que una distorsión de la verdad.
Si bien condenamos y consideramos inexplicable el secuestro de civiles, sea cual sea el motivo político militar u otro, no podemos cegarnos en cuanto al hecho de que la guerrilla surgió como reacción a la violencia del Estado. Porque ahí está el meollo del asunto. Nuestro Estado es bárbaro y generador de violencias y exclusiones políticas y sociales. El virus está en el Estado y lleva por nombre "intolerancia primaria al comunismo". Esta intolerancia al concepto de comunismo lo aplica el Estado a todas las protestas y reivindicaciones de carácter político o social, desde las que pretenden la defensa de los derechos fundamentales o las que reclaman una mayor equidad en la explotación y aprovechamiento de las riquezas naturales y del crecimiento económico, hasta las que demandan el respeto a los derechos adquiridos.
Ya que el poema que cita Héctor, hace mención de las mazmorras europeas, justamente, no podemos olvidar lo ocurrido en Europa hace sólo unos sesenta años. Con el postulado de que "en cada judío se escondía un comunista", millones de personas fueron exterminadas de la faz de la tierra con la colaboración o el silencio cómplice de millones de ciudadanos y de sus gobiernos, incluido el Vaticano, sin olvidar la pasividad del de los Estados Unidos de Norteamérica.
Ese postulado que aplica la "muerte al comunista" es el que impregna las instituciones político-militares de este país y con el que han justificado todo tipo de masacres. Así acabaron a sangre y fuego la huelga de las bananeras en 1.928, así exterminaron a los guerrilleros de los Llanos después de haberlos amnistiado en los años cincuenta. Por esta razón se bombardearon con armas químicas y bacteriológicas los pueblos a los que pertenecían las autodefensas campesinas cuyo resultado fue el nacimiento de las FARC. Así silenciaron a Gaitán. Así eliminaron y persiguieron a los miembros de la UP., después de haberlos empujado a participar del debate democrático. Así mataron a Héctor Abad Gómez y a tanta gente tan valiosa para esta nación. ¿Qué tendría que ver la selva con todas estas matanzas?
Este Estado es cruel, injusto y violento y si no existieran las guerrillas las habría inventado para favorecer el proceso de colonización por la fuerza de la tierra y la erradicación de las ideas "comunistas". ¿Cómo explica, Héctor, la operaciones militares como las Centauro I, II, y III contra los guahíbos?
Héctor comulga y propaga la fementida afirmación del Gobierno de que el paramilitarismo es una consecuencia de la guerrilla. Los paramilitares no son "anticuerpos al virus guerrillero". Si nos detenemos a estudiar todo el siglo XX el proceso de colonización de la tierra se ha hecho por medio de la acción violenta de despojo y desplazamiento ejercido por las milicias paraestatales. Las milicias paramilitares sustituyen a las antiguas en el proceso de apropiación de la tierra y se convierten en paramilitares a raíz de la vigencia del Derecho Internacional Humanitario. Los ciudadanos del mundo exigen que los gobiernos y los ejércitos acaten el respeto a los derechos humanos. Los paramilitares se crearon para hacer " el trabajo sucio". El paramilitarismo es el brazo que sale del río y que luego vuelve al mismo río.
Héctor dice "… pero si el visitante se aparta, cuanto más se aleje notará que la mano del Estado llega cada vez más débil …" ¿Cómo puede estar tan seguro? Yo diría por el contrario que es el Estado de derecho el que no existe en esos lugares pero el de la fuerza bruta es aún más fuerte.
Al padre de Héctor lo asesinó Carlos Castaño pero es de público conocimiento que los jefes de Carlos Castaño eran dos generales del ejército: Jorge Enrique Mora Rangel y Harold Bedoya Pizarro.
¡Pobre Selva,Héctor! Esta sólo anhela seguir custodiando los misterios húmedos de sus majestuosos árboles y servir de pulmón al planeta. Achacarle el salvajismo humano es sorprendente. Sobre todo viniendo de usted.










Excelente articulo. Especialmente impactante es esta realizacion, al menos para mi:
Si nos detenemos a estudiar todo el siglo XX el proceso de colonización de la tierra se ha hecho por medio de la acción violenta de despojo y desplazamiento ejercido por las milicias paraestatales. Las milicias paramilitares sustituyen a las antiguas en el proceso de apropiación de la tierra y se convierten en paramilitares a raíz de la vigencia del Derecho Internacional Humanitario.
Tiene toda la logica del mundo.
Gracias
Reply to this
No sé porque la sociedad colombiana no está más inquieta y solidaria que nunca. La "Águilas Negras" son la versión extremista y radical de los narco-para-militares. Esta gente quiere consolidar el poder que ya tiene en las provincias y tomarse el poder por medio de las armas y el terror. es la versión antifar pero aún más sangrienta. Esto es terrible lo que se avecina. Murphy dice que no hay mal susceptible de empeorar que no empeore.
Reply to this
"La selva es donde los hombres aprenden a ser más crueles", puede interpretarse en otro sentido.
Es bien sabido que para la guerrilla la ley dominante es la "ley del monte". Para el capitalismo salvaje, lo es la "ley de la selva".
Eso es lo que domina en Colombia: la ley de la selva por encima del Estado de derecho. La ley del más fuerte, en su expresión más cruda.
Por eso el Estado en las zonas más apartadas solo puede mostrar el rostro de la autoridad.
Creo que la guerra es donde los hombres son más crueles.Y si eso funciona en las guerras regulares, qué no podremos decir de las irregulares, de baja intensidad o asimétricas?
Reply to this
Todos los paises que contienen grandes riquezas, o importante para interes estrategicos, son el objeto de politicas disenadas a crear el caos y desestabilizar porque en rio revuelto se gana mucho. O su lema,"divide y conquistaras".
Reply to this
Camilo: No creo que para la guerrilla la ley dominante es la ley del monte. Por el contrario tienen una rígida disciplina militar que puede llegar hasta el fusilamiento como castigo.
Otra cosa es lo que puede agravar las condiciones de violencia (la inhumanidad)- vivir a la ley de la selva, es decir, que sobrevive el más fuerte -, es el hecho de cerrarles todas las salidas. Una bestia es tanto más fiera cuanto que se siente acorralada. Por eso hay que abrirle una puerta al conflicto para que nos permita no sólo recuperar a los secuestrados sino también salvar a tantos jóvenes y niños que han sido reclutados bien de manera forzosa bien porque estos jóvenes no tenían otra salida que esa, porque esa es nuestra ruralidad. Nada hay más peligroso que un hombre que no tenga nada que perder. Así que recuperemos la humanidad para este conflicto y salvemos a Colombia.
Pero aquí lo que yo denuncio es que el motor que genera la violencia es el Estado mismo. ¿Están de acuerdo?
Reply to this
Rebeca, estoy de acuerdo en que es necesario abrir una salida. Ese es el común denominador entre aquellos que pedimos una solución política al conflicto social y armado. Y es evidente que el Estado ha sido en Colombia ancestralmente un actor generador de violencia ilegítima. Pero lo anterior no puede ocultar la inmensa cuota de responsabilidad que también le cabe a la guerrilla colombiana en el actual estado de violencia.
Yo no me invento la idea de la "ley del monte". En los siguiente sitios hay algunas explicaciones sobre este tipo de justicia:
Espacio crítico
Mamacoca
La ley del monte
Puede que no sea dominante la ley dominante, no lo sé, pero sí la han aplicado lo suficiente como para perder la legitimidad que pudieron tener en algún momento.
El punto es que la guerra tiene la capacidad de sacar a flote la peor faceta del ser humano, como lo hemos vivido dramáticamente en Colombia.
Reply to this
Proceso de colonización de la tierra se ha hecho por medio de la acción violenta de despojo y desplazamiento ejercido por las milicias paraestatales. Las milicias paramilitares sustituyen a las antiguas en el proceso de apropiación de la tierra y se convierten en paramilitares a raíz de la vigencia del.
Reply to this