Yidis Medina, culpable. Y el beneficiario del cohecho?
La Corte Suprema de Justicia condenó a 43 meses de cárcel a Yidis Medina por haber votado en el 2004 la reforma constitucional que permitió la reelección de Álvaro Uribe a cambio de puestos y favores políticos ofrecidos por altos funcionarios del gobierno.
Si la Corte encontró culpable a Medina por dejarse comprar, es evidente que son igualmente culpables quienes la compraron y quien se benefició directamente del cohecho.
La condena impuesta por la Corte es la prueba reina de que la primera reelección de Álvaro Uribe fue ilegítima y tiene un origen ilegal.
Es impensable en este momento que no se produzca la detención inmediata de Sabas Pretelt y Diego Palacio. Si ello no ocurre, no tiene sentido la condena de Medina. De ahí para delante es un asunto de lógica elemental.
La ilegitimidad del gobierno colombiano salta a la vista por este caso y por la participación de los narco-paramilitares con su dinero y sus motosierras en la misma reelección. Más podredumbre, imposible.
El tiempo ha demostrado que la famosa reforma del "articulito" imponiendo el peso de la aplanadora uribista en el Congreso y repartiendo favores a los que estaban fuera del redil, no era lo más conveniente para la democracia colombiana. Se dijo en su momento que la reelección descuadernaba el ordenamiento jurídico e institucional del país, pero pesaron más las promesas cautivadoras del Mesías y la ignorancia del pueblo colombiano.
Ahora, es evidente que el régimen político no está en capacidad de asumir las consecuencias de la decisión de la Corte. Por eso, la única salida que tiene Uribe, si le queda un mínimo de dignidad y decencia (ya sé que es mucho pedir) es expresar de manera pública e irrevocable su decisión de NO buscar una nueva reelección.
Esperar su renuncia es un imposible material dada la catadura moral del beneficiario del cohecho.
Solo falta que diga que la reelección se negoció a "sus espaldas". Como todo en Colombia.
No faltará el furibista despistado que crea que la reelección fue legitima porque un número de colombianos votaron por Uribe. A esas personas hay que recomendarles que indaguen un poco sobre las fuentes de la legitimidad y sobre la importancia del apego a la ley en el sistema democrático; sobre la importancia de la separación de poderes; sobre la supremacía de la ley ("nadie está por encima de la ley").
La ley no se puede torcer con buenas intenciones y es incorrecto aceptar que cuando mi partido está en el poder y viola la ley, está bien, pero está mal si lo hacen los opositores. Está mal en todos los casos y por eso es tan importante que exista un sistema judicial independiente.
Millones siguieron a personajes como Hitler, Pinochet o Fujimori, y jamás podría decirse que sus regímenes fueron legítimos.
La reelección de Álvaro Uribe Vélez fue ilegal y su poder es ilegítimo.
Si la Corte encontró culpable a Medina por dejarse comprar, es evidente que son igualmente culpables quienes la compraron y quien se benefició directamente del cohecho.
La condena impuesta por la Corte es la prueba reina de que la primera reelección de Álvaro Uribe fue ilegítima y tiene un origen ilegal.
Es impensable en este momento que no se produzca la detención inmediata de Sabas Pretelt y Diego Palacio. Si ello no ocurre, no tiene sentido la condena de Medina. De ahí para delante es un asunto de lógica elemental.
La ilegitimidad del gobierno colombiano salta a la vista por este caso y por la participación de los narco-paramilitares con su dinero y sus motosierras en la misma reelección. Más podredumbre, imposible.
El tiempo ha demostrado que la famosa reforma del "articulito" imponiendo el peso de la aplanadora uribista en el Congreso y repartiendo favores a los que estaban fuera del redil, no era lo más conveniente para la democracia colombiana. Se dijo en su momento que la reelección descuadernaba el ordenamiento jurídico e institucional del país, pero pesaron más las promesas cautivadoras del Mesías y la ignorancia del pueblo colombiano.
Ahora, es evidente que el régimen político no está en capacidad de asumir las consecuencias de la decisión de la Corte. Por eso, la única salida que tiene Uribe, si le queda un mínimo de dignidad y decencia (ya sé que es mucho pedir) es expresar de manera pública e irrevocable su decisión de NO buscar una nueva reelección.
Esperar su renuncia es un imposible material dada la catadura moral del beneficiario del cohecho.
Solo falta que diga que la reelección se negoció a "sus espaldas". Como todo en Colombia.
No faltará el furibista despistado que crea que la reelección fue legitima porque un número de colombianos votaron por Uribe. A esas personas hay que recomendarles que indaguen un poco sobre las fuentes de la legitimidad y sobre la importancia del apego a la ley en el sistema democrático; sobre la importancia de la separación de poderes; sobre la supremacía de la ley ("nadie está por encima de la ley").
La ley no se puede torcer con buenas intenciones y es incorrecto aceptar que cuando mi partido está en el poder y viola la ley, está bien, pero está mal si lo hacen los opositores. Está mal en todos los casos y por eso es tan importante que exista un sistema judicial independiente.
Millones siguieron a personajes como Hitler, Pinochet o Fujimori, y jamás podría decirse que sus regímenes fueron legítimos.
La reelección de Álvaro Uribe Vélez fue ilegal y su poder es ilegítimo.










es la ley uribista del embudo,lo ancho para el reelecto ,lo estrecho para la del cohecho,pobre colombia !
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Juan, difícil que se libren de esta Babas & Cia. Se abren las apuestas!
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Nahhhhhhh.. Apoyamos a Uribe 100% la mayoria d los Colombianos lo queremos en el poder.. y eso no lo va a cambiar la Opo ....
Uribe 100%
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