¿El país de los milagros o la corte de los milagros?

Por: Rebeca Padrón

Ante la gran popularidad de que goza el presidente Uribe, muchos alegan que ésta se la debe el gobierno a las FARC. Afirman que sin la existencia de éstas, no habría Uribe. Para mí esto tiene parte de verdad, pero no lo explica todo porque la "seguridad democrática" es sólo para proteger a los secuestrables quienes, en general, son hacendados,  mientras que la gran mayoría de la población colombiana es urbana, pobre y mal nutrida.

Cuando se habla con algún colombiano del común, lo que resalta, por regla general, en sus apreciaciones, es que en Colombia cualquier cosa que se consiga, pequeña o grande, material o inmaterial se debe a los milagros y nadie dirá que es gracias a las políticas sociales del gobierno.

Vivir, pervivir o subvivir es un milagro de tal o cual virgen o del Señor. Curarse cuando se está enfermo, es un milagro. Conozco personas que para tratarse un cáncer u otra enfermedad grave, y tener acceso a un tratamiento médico u hospitalario, han tenido que enajenar su libertad de conciencia a un culto cristiano y después han de pasarse la vida repitiendo de manera obsesiva, veinte mil veces al día para autosugestionarse: "¡Gracias al Señor por esto". El Señor por aquí o el Señor por acá etc! como adictos a la  droga. Estudiar o conseguir una beca o un préstamo sin hipotecar la casa para pagar los cursos universitarios, es otro milagro. Una vez el título obtenido, conseguir empleo resulta el milagro de los milagros y en caso de que los rezos no hayan sido escuchados, y después de haber sangrado hasta el último centavo los bolsillos familiares para pagar pasaportes, impuestos, pasajes y otras cosillas más, el milagro de poder salir del país en busca de un futuro, en otro, en donde pueda hallar seguridad social universal, educación gratuita, subsidios familiar y de desempleo etc. etc.. aunque en éstos casos no se deba a los milagros, y seguir desde fuera provocando el milagro de que sus familiares colombianos coman, estudien, o paguen el alquiler…Y para quienes no pueden aspirar a tanta dicha, les queda el milagro diario del rebusque o en caso de sordera de los santos y después de haber ensayado los filtros, hierbas y otras brujerías, pueden alquilarse a las bandas criminales, llámense sicarios, guerrillas o autodefensas, en donde el milagro será que puedan matar bien y sin caer ellos a su vez. Como pocos llegan a viejos, a los que si llegan, para tener protección en la vejez, se necesitan más procesiones, misas y milagros.

Y mientras los fabricantes de cirios y veladoras se hacen millonarios, las religiones se multiplican y, del presidente para abajo, todos terminan haciendo una mezcla de bendiciones, prédicas, rezos, nirvanas y esoterismos que distribuyen a diestra y siniestra convirtiendo a Colombia en uno de los países más felices de la tierra. Y, como en la Corte de los Milagros de Víctor Hugo, te sorprenderá una sociedad permisiva con toda clase de delitos, según y quien los cometa. Amoral y rezandera. La que bendice las balas que van a matar, la que no quiere mirar que a su puerta hay un niño o un desplazado que tiene hambre de pan y de derechos.

La religión es entonces el instrumento con el que se consigue la licencia para hacer trampas cada día, porque lo que le pedimos a Dios es que a la hora de la muerte nos de tiempo de arrepentirnos. La misma boca que recita el Padre Nuestro es la que lanza diatribas sexistas, racistas, clasistas, palabras de un odio e intolerancia tan concentrados que al diablo mismo lo asustarían. Y el presidente, que por algo es paisa, encontró el truquito para ganar siempre en una sociedad como ésta. A las gentes no les importa si el crecimiento económico no genera el bienestar de la mayoría; si se practica la justicia social; si la educación  pública, es gratuita y de calidad. ¡Qué va! A las gentes lo que les gusta es que el presidente sea devoto y ¡claro!, él hace ostentación de sus rezos. ¡Igual que ellos!. Es que el pueblo se reconoce en su presidente. El miércoles,  rosario y el jueves, de un plumazo les quita derechos adquiridos a los trabajadores, hundiéndolos más en la miseria; y el viernes ordena la expoliación de las reservas indígenas. Para el presidente, el hecho de ser beato le da muchos derechos sobre las gentes del pueblo y entonces, montado en su carro de la guerra aparece como una mezcla de Marte y Santa Teresa con las manos abiertas como un monje budista en oración cósmica, ornado con la gracia de la popularidad.. ¡Qué enternecedor! diría Alberto Aguirre.

Los desplazados siguen creciendo aunque ya se encontró la manera de esconderlos para "que no parezca". La drogadicción aumenta igual que el tráfico de drogas. La delincuencia común se ha multiplicado por tres; los refugiados ya pasan del medio millón. Si el desempleo baja es porque la mano de obra joven emigra. Se miente, se calumnia, se hacen montajes y se persigue injustamente hasta tal extremo que un buen número de ciudadanos se sienten exiliados en su propia patria. Y la ingente pobreza es una llaga purulenta en los ojos de la Nación. Luego se quejan porque son las ONGs las que van llenando el espacio en la población desesperada y que el Estado nunca ha querido ocupar.

Las religiones aquí sirven entonces para cubrir una moral que se diluye, un odio mal maquillado, una descomposición política impresionante, una carencia absoluta de programas sociales. Y en ese ambiente deletéreo hasta obtener justicia se convierte en  milagro y el país, en un lugar en donde no impera la ley sino el milagro y en donde no se enseñan los derechos sino los novenarios.

Un niño emasculado que muere desangrado no perturba la conciencia ciudadana. Cada semana, hay desaparecidos o asesinados pero mientras  sólo se trate de los de abajo o los "izquierdosos", los resortes morales de la sociedad no funcionan porque se lo tienen merecido. Esos colombianos no cuentan en el país de los milagros y cada vez es mayor la brecha entre los de arriba y los de abajo. Tal país para tal gobierno y viceversa.

El presidente, en sus hebdomadarias juntas comunales, hace rezar a los asistentes tres "avemarías" para comenzar y termina con el sorteo de un chequecito que, como maná llovido del cielo, se lleva el campesino después de haber bendecido el milagro.

Sin querer ser irrespetuosa, me atrevería a pedirle al Señor Presidente, que hiciera lo contrario: rifar las avemarías y darle un chequecito a cada uno  o si no, por favor, indicarles a los presentes, dónde venden la "carnita" que se pueda pagar con oraciones, a menos que, siguiendo el ejemplo de Jesús reciba el don de los milagros y multiplique los panes y los peces. ¡Eso si que sería un milagro!.

He dicho.

 

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  • 7/24/2008 Marco LoPera wrote:
    Todas aquellas miserias no fueron a consecuencia the este presidente o de este govierno. Como tu saves, esta miseria fue sufrida por nuestros antepasados. No crees que es imposible arreglar en un corto tiempo lo que ha sido la norma por tanto tiempo.
    Este presidente ha dado el primer paso. Logica mente, el primer paso tiene que ser la seguridad. El proximo puede ser la educasion o el desempleo que se yo. Lo que estoy trantando de decir es que la semilla ya esta sembrada, si continuamos hacia adelante, nuestra linda colombia y nuestros amados paisanos tendran un nivel de vida digno de llamarse "la buena vida Colombiana".
    Por favor no seas impaciente y recuerda que no hay mayor desgracia que servirle al desagradecido.
    Nuestro futuro es tan brillante que vamos a tener que usar gafas de sol.
    Gracias,
    Marco.
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  • 7/24/2008 Camilo wrote:
    Rebeca, excelente artículo. Es una radiografía de esa parte de la cultura colombiana colonial, católica y conservadora que ayuda a mantenernos sumidos en el atraso y que los políticos hábiles explotan tan bien.

    Vivimos en Colombia una época dominada por la doctrina de la seguridad nacional "democrática", la doctrina católica, el capitalismo narco y la adoración al caudillo. Todo esto en un país idiotizado con las telenovelas, el fútbol, los reinados de belleza y el alcohol.
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  • 8/14/2008 alejandro wrote:
    NUESTRO FUTURO ES TAN BRILLANTE QUE NO NO DEJA VER LA LUZ DEL SOL QUE SÍ TIENE BRILLO PROPIO Y NO EL BRILLO DE LA PROPAGANDA A TRAVÈS DE LA TV. EN UNOS CONSEJOS COMUNALES QUE SON PARA DESCRESTAR CALENTANOS,COMO SE DICE VULGARMENTE,PORQUE AL PAÓS LE PASA LO DE LOS CANGREJOS QUE CAMINAN HACIA ATRÁS.PERO EL GOLPE AVISA Y EL PORRAZO SERÁ MUY FUERTE.
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    1. 8/14/2008 Editor Colombia Hoy wrote:
      Alejandro, de acuerdo.

      La economía y los negocios van bien, pero la democracia va a quedar hecha trizas, peor que antes.

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  • 7/4/2009 milady wrote:
    No es el hecho que todo lo que queremos tiene que ser un milagro, pero si debemos ser respetuosos de los que oramos por los mas oprimidos,vana es nuestra fe si no hay obras. Para muchos que sufren de amnesia y no recuerdan las porquerias que han hecho nuestros pasados mandatarios, donde desayunaban, comian y paseaban con los jefes de las Farc, donde hay gobiernos que al que le molestaba se desaparecia, o a uno que necesito que muriera un hombre bueno para apoderarse de sus ideales y ocupar el poder? te has preguntado que haces tu por tu pais que no sea solo criticar?. Ojo que la lengua daña y en corazones negativos, llenosde odios no sale una flor , yo le pido a Dios que no repitan las brutalidades que oyen de los resentidos que si abundan en nuestro pais. tan hermoso. Oremos por una patria en paz y reconciliada.
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    1. 7/7/2009 Rebeca wrote:
      Pues querida forista: Es un artículo ya viejo, pero si dices que nuestro corazón está lleno de odio y es negativo, no lo  has entendido. La Corte de lo milagros hace referencia a la novela Nuestra Señora de París, si has leído a Víctor Hugo, y  por eso la comparo con la situación de los marginados en Colombia. Víctor Hugo, para tu información, tuvo el entierro más multitudinario que ha conocido Europa, porque él amaba al pueblo y el pueblo lo amaba.  Justamente lo que hay en mi artículo es mucho amor y mucha compasión por mis compatriotas que todo les llega a punta de milagros y de velas y novenas y no como en Europa por políticas sociales y ecónomicas que cierren  la fractura entre los ciudadanos y le cierran el camino a la pobreza. Lo que nos sobra es mucha indignación de ver cómo son manipulados con el cuento de la fe y de la otra vida. Mientras en los países del primer mundo un niño a los siete   años sabe que tiene derecho a la educación, a la comida, a la protección social, a jugar etc...  en Colombia le enseñan es a esperar el milagro de tener con qué hacer el mercado al día siguiente.  Tu comentario me deja la impresión que entiendes que son malos los que hacen la paz o tienden la mano al enemigo y son buenos los que matan. Prefiero no creer en Dios y defender la vida y los derechos de mis semejantes.No compartimos la misma escala de valores. Otra cosa ¿a quién llamas resentidos? a los que no tienen los milagros que algunos tienen? ¿No te parece que tienen razones para el resentimiento?. La lengua daña cuando hace mal, cuando manda a matar, cuando intriga, cuando discrimina pero no cuando defiende los derechos fundamentales. He tenido la suerte de conocer varios países y créeme todos tienen sus bellezas, pero lo que los hace vivibles es la solidaridad social.  No entendí a quién acusas de mandar a matar a un hombre bueno para ocupar el poder y robarle sus ideales. Supongo que tendrás tus pruebas porque a tu Dios no le debe gustar la calumnia. ¿No es cierto?
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