Uribe contra el Acuerdo Humanitario, por enésima vez

Muy preocupante el anuncio que ha hecho Uribe el día de hoy sobre la reactivación de la búsqueda de un rescate militar de los militares y policías secuestrados en poder de las Farc.

"Hemos dado instrucciones al Ejército y a la Policía de una presión permanente sobre los secuestradores hasta que los liberen", dijo Uribe antes de ingresar al centro educativo.

El Presidente agregó que a partir de hoy se "intensificarán los operativos contra los secuestradores terroristas de las Farc hasta que liberen a nuestros soldados y policías".


Podría pensarse que sin tener ya la presión internacional y mediática que se desprendía de la presencia de Ingrid, los tres contratistas militares estadounidenses y el grupo de políticos colombianos, ahora Uribe se siente sin ataduras para buscar el rescate militar, en el que siempre ha creído como primera opción.

Es probable que prime en él la lógica de que quienes siguen cautivos continúan siendo miembros activos de las Fuerzas Armadas y en tal sentido el principio de obediencia debida se extendería a  su aceptación pasiva del rescate militar.

Pero además es evidente por sus declaraciones veladas en contra de Colombianas y Colombianos por la Paz, al afirmar que existe un bloque intelectual de las Farc, que Uribe va a hacer todo lo posible por torpedear una vez más la formación de un consenso sobre la conveniencia del Acuerdo o Canje Humanitario.

Debe pensar que si pudo impedirlo cuando estaba sobre sus hombros la fuerte presión de la comunidad internacional, con mayor razón puede hacerlo ahora que se trata de un problema exclusivamente entre colombianos. 

Nada puede hacer la sociedad civil en el tema del canje si no hay voluntad del gobierno. La guerrilla se ha quedado exclusivamente con los que considera "prisioneros de guerra", los que no regresarán a la libertad a menos que sean recastados mediante un operativo militar, mediante una fuga exitosa o mediante un acuerdo de canje. Este último solo puede producirse con la autorización del gobierno nacional.

No aclara el panorama la insistencia de las Farc en la liberación de Simón Trinidad y Sonia, menos ahora que no tiene mecanismos para presionar al gobierno gringo. Por qué habrían ellos de liberar a estos guerrilleros? Por buena voluntad? No hay realismo político en la exigencia, solo propaganda.

Está por verse si a lo largo de este año la idea del Acuerdo Humanitario puede abrirse paso dentro de la sociedad colombiana, resistiendo la ofensiva política de Uribe y capitalizando el naciente descontento generado por la recesión económica, la precampaña presidencial y los vientos obamistas.


 

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  • 2/13/2009 Rebeca wrote:
    No quiero imaginarme lo sangrienta que será la operación del ejército ya cons las manos libres para entrar y matar. Siento mucho pesar por el profesor Moncayo y los otros familiares... Lo que han de ver las nuevas generaciones es que hay que pensar en el dolor de la familia antes de entrar a formar parte del ejército nacional. Puesto que sus vidas valen cero.
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    1. 2/16/2009 Editor Colombia Hoy wrote:
      Me he preguntado mucho durante los últimos días, dónde está Ingrid y sus promesas de honor a sus compañeros de infortunio? Por que ella, que tiene cierto prestigio internacional, no ha salido a señalar los riesgos de una aventura a sangre y fuego contra quienes la ayudaron a mantener con vida tantos años? Su libro, su campaña por el Nobel --comos se ha especulado tanto-- sus cálculos políticos la alejaron de un juramento sagrado?

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  • 2/14/2009 LilíMarlén wrote:
    ¿Para qué masacran a los Awá? No es la primera masacre. Recordamos por ejemplo la del 9 de agosto de 2006. En el 2007 fueron asesinados 23 Awá. El terror se aplica contra los Awá. por diferentes actores armados desde hace varios años. Es el modelo de desterritorialización y despojo en zonas de megaproyectos y grandes inversiones. La región será cruzada por el megaproyecto IIRSA que une el río Amazonas, el Putumayo, Pasto y Tumaco, un eje vial multimodal que va de Belem de Pará en el Atlántico hasta el Pacífico. Al mismo tiempo las transnacionales demandan consesiones para explotar oro y otros minerales y se extienden las plantaciones de la palma aceitera. El conflicto armado, al tiempo que los enfrentamientos mafiosos por el control del tráfico de cocaína y las fumigaciones y la llamada guerra contra las drogas, se vuelven todos instrumentos de desplazamiento del pueblo Awá y las demás comunidades rurales. El Estatuto Rural en su artículo 123 prohibe atender las reclamaciones territoriales del pueblo Awá y están represadas 27 solicitudes: 4 de Constitución de Resguardos, 8 de ampliación y 15 de Saneamiento. Grupos ilegales y ley se juntan. La condena a los diferentes autores de estas masacres y de este despojo es doble como autores de crímenes de lesa humanidad y agentes de la codicia.
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    1. 2/16/2009 Editor Colombia Hoy wrote:
      Estaríamos ante el mismo patrón de siempre. No se supone que ahora la CPI puede investigar esos casos? Porque de la justicia colombiana ya conocemos su alcance limitado.

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  • 2/24/2009 Jose Maria Gutierrez wrote:
    QUE DONDE ESTARÁ INGRID? No por Dios, dejemosla donde esté y más bien que se quede allá quietecita con su mamá, que a ninguna de las dos les pase nunca nada, pero que por favor jamás regresen a Colombia y que nunca volvamos a saber nada de ellas dos.
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