El silencio ante la reelección de Correa
(Por León Valencia) Creo entender el motivo de las pocas reacciones que ha suscitado la reelección del presidente Rafael Correa en Ecuador. También las razones por las cuales ha disminuido la fustigación al presidente Chávez: a su tendencia a cambiar las reglas de juego en favor propio, a su propensión a permanecer indefinidamente en el poder.Technorati Tags: Álvaro Uribe, Colombia, Reelección, Venezuela, Ecuador
Las huestes uribistas deben sentir un leve rubor. En algún pliegue de su fuero interno deben advertir que la conducta de los vecinos no se diferencia en nada de la del presidente Uribe. Me gusta este asomo de vergüenza y antes de que desaparezca quiero insistir en la similitud de la situación política que viven los países andinos.
Los partidarios de la segunda reelección de Uribe repiten hasta la náusea que los grandes logros en seguridad son suficiente razón para la continuidad del mandatario.
Quiero recordarles que no es menos proeza la que ha hecho Hugo Chávez en Venezuela: reducir la pobreza general de un 51 a un 25 por ciento y la pobreza extrema de un 25 a un 8 por ciento, según cifras de la Cepal.
Tampoco son desdeñables las conquistas de Rafael Correa en Ecuador. Ha desatado un fenómeno de inclusión social, de orgullo nacional y de responsabilidad política, en un país asediado por la inestabilidad institucional, la liviandad de sus mandatarios y una tremenda inequidad étnica y social.
Los tres mandatarios lograron captar la principal angustia de su país: la violencia y la inseguridad, en el caso colombiano; la apropiación indebida de la gran renta petrolera por unas élites indolentes, en Venezuela, y la exclusión y el atropello a la dignidad nacional, en el lado ecuatoriano. Se han aplicado a conjurar esa angustia y han tenido éxitos innegables en la tarea, y con ello han logrado cautivar a las mayorías nacionales.
Pero hay dos preguntas incómodas: ¿estas realizaciones y este apoyo popular justifican la vulneración de principios esenciales de la democracia? ¿Cuál será la evaluación final de toda la obra de gobierno?
No es un atropello menor torcerle el cuello a la idea de que la democracia no es otra cosa que la consagración de reglas ciertas para darles alas a resultados inciertos. De la manera más descarada se le da la vuelta a la sentencia y se la convierte en reglas inciertas para conseguir resultados ciertos.
Por esta puerta se entra a otras acciones no menos arbitrarias y dictatoriales: la minimización o supresión de la separación de poderes, el amparo de la corrupción, los atropellos sucesivos a las fuerzas de la oposición o a quienes simplemente hacen uso de la libertad de opinar, el chantaje permanente al resto de los espacios institucionales.
También, en el afán de responder a la angustia que les da votos y ascendencia en la opinión pública, los mandatarios terminan por descuidar los demás problemas que cargan sobre sus hombros estos países. Se aferran a un tema y sueltan los demás. Ponen el oído en el presente y se olvidan del mañana.
Así crecen las preocupaciones en Venezuela por el desmantelamiento del mundo empresarial y la incapacidad para diversificar la economía y encontrar un puesto en la globalización. Se empiezan a ver en Colombia los tremendos costos sociales y la grave crisis humanitaria que ha generado la apuesta obsesiva por la seguridad. Se advierten en Ecuador los graves tropiezos en sus relaciones exteriores y el gran freno a la inversión externa.
Esbozo estos argumentos tranquilos, descriptivos, sobre los costos de las reelecciones sucesivas, cualquiera sea el signo ideológico que las cobije, con el interés de establecer un diálogo razonable con los partidarios de Uribe. Tengo la ilusión de que en Colombia, en los próximos meses, se irá ampliando el debate y voces como la de Enrique Santos Calderón se irán sumando a la cruzada por detener este gran abuso del poder.
lvalencia@nuevoarcoiris.org.co
León Valencia
Fuente | ELTIEMPO.COM | El silencio ante la reelección de Correa











Bien dicho.
Al final los unicos que se benefician de la discordia en la sociedad Colombiana son los extranjeros que nunca van a querer esta patria como nostros. Estas oyendo, Uribe?
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León Valencia señala un punto interesante y es que el uribismo ha guardado silencio frente al reeleccionismo en Ecuador y Venezuela, porque sabe que al criticarlo se critica a sí mismo. Se han visto algunos intentos por dar una explicación que diferencie el caso colombiano de nuestros vecinos, pero son intentos fallidos. La democracia se está redefiniendo en la región andina.
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