Derecho de Petición

El 1° de octubre de 2007 fue presentado un Derecho de Petición al Ministerio de Defensa, en relación con lo ocurrido en la Escuela de Cadetes José María Córdova contra EDUAR LANCHERO, acompañante de la Comunidad de Paz, al presentarlo ante los estudiantes de la Escuela como “un guerrillero al que hay que asesinar” y sus escritos y los de la Comunidad de Paz como objetos de estudio para entender “cómo piensa un guerrillero”. Dicho Derecho de Petición sólo fue objeto de respuestas formales y dilatorias que no han abordado en profundidad en problema. En efecto, el 12 de octubre de 2007, el Ministerio de Defensa, mediante Oficio 68141/MDD-HH-725, prometió avocar el caso e informar en el plazo de dos meses. El 10 de diciembre de 2007 el Ministerio nos remitió una respuesta del Director de la Escuela de Cadetes, en la cual niega todos los hechos de manera bastante irracional y promete abrir una indagación preliminar disciplinaria. El 24 de marzo de 2008 el suscrito es citado por el Mayor Marino Valencia, de la misma Escuela de Cadetes, como “funcionario de instrucción” para rendir declaración. El 7 de abril de 2008 el suscrito le responde al Ministro denunciando las irregularidades investigativas que implican que la institución se investigue a sí misma y citando a personas que no estuvieron implicadas en el caso. En esa misma denuncia se le hace saber al Ministro que se han producido nuevas amenazas contra Eduar Lanchero y además contra Jesús Emilio Tuberquia, Representante Legal de la Comunidad de Paz, y contra Reinaldo Areiza, otro miembro de la Comunidad. Sin embargo, el 18 de abril de 2008, el Mayor Valencia envía una nueva citación a declarar, la cual es respondida el 22 de mayo señalándole las irregularidades de base que en ello están implicadas. El 8 de mayo de 2008, el Inspector General del Ejército respondió (Oficio 4410 MD-CEIGE-DDHH-DIH) que, “por competencia” le remitía el caso al Comando de la Séptima División. El 12 de mayo de 2008, el Jefe del Estado Mayor de la Séptima División (Oficio 32241/CCON1-DIV07-CJ-DH-ASJ-22,1), respondió a su vez que “por competencia” remitía el caso al Comando de la Decimoséptima Brigada. El 20 de mayo de 2008, el Comandante de la Decimoséptima Brigada (Oficio 11400/MDN-FFMM-CE-DIV07-BR17-DH-22,1) respondió con su tradicional rutina de negar todos los hechos, afirmando que “por parte del Comando de esta Unidad Operativa Menor no se ha concebido e implementado un plan para ejecutar actos criminales en contra de los señores Eduar Lanchero, Jesús Emilio Tuberquia, Reinaldo Areiza o cualquier otro representante, dirigente, acompañante o miembro de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó y de las personas que les prestan servicios”. Este alto oficial incluso se atrevió a negar, en el citado oficio, que la Brigada empleara grupos auxiliares paramilitares, mientras la población entera los ve patrullando juntos con los militares, y negaba también que un alto oficial de la Brigada le hubiera manifestado, en la última semana de marzo de 2008, a acompañantes internacionales de la Comunidad, que había sido un error no detener a Eduar Lanchero ya que éste era un guerrillero. Mientras se producía tal cadena de dilaciones, remisiones, evasivas y negaciones de la realidad, Eduar Lanchero ha sido sometido a una secuencia de agresiones que vale la pena mostrar en su conjunto para que se vea la perversidad extrema de la persecución que se adelanta contra él:
 
o       Ya el 24 de mayo de 1998 un grupo de militares de la Brigada XVII prometió descuartizarlo, de la misma manera que descuartizaron una vaca que se robaron y mataron a bala ese mismo día.
o       El 2 de diciembre de 2002, Eduar fue detenido arbitrariamente, junto con Luis Eduardo Guerra (masacrado el 21 de febrero de 2005) y otros miembros de la Comunidad de Paz, por la Policía de Carreteras, en cercanías de Tunja, siendo despojado de su celular, de sus documentos y carpetas de trabajo. Lo que enfureció a los agentes de inteligencia que lo interrogaron con extrema grosería aquel día, fue encontrar en sus papeles documentos relativos a los derechos humanos y actas de reuniones en la Cancillería sobre las Medidas Provisionales de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, afirmando los miembros de la fuerza pública que los grupos de derechos humanos eran los que tenían tan mal a Colombia. 
o       En febrero de 2003, las víctimas del montaje que preparó la Brigada XVII, al colocar una caja de explosivos en el vehículo en que viajarían miembros del Consejo de la Comunidad de Paz, fueron todos interrogados sobre el paradero y las actividades de Eduar.
o       En agosto de 2007, gracias a la deserción de un cadete de la Escuela Militar de Cadetes José María Córdoba, de Bogotá, se supo que el Capitán NELSON GUTIÉRREZ MARIÑO les mostraba a sus alumnos un video de montajes donde aparecía Eduar, invitándolos a memorizar su imagen como la de alguien a quien había que eliminar pronto. A un cadete de dicha Escuela lo utilizó el mismo Capitán para conseguir documentos de Eduar sobre la Comunidad de Paz, con el fin de que sus alumnos aprendieran “cómo piensa un guerrillero”.
o       A finales de 2007, los paramilitares domiciliados en la Brigada XVII enviaron numerosos mensajes a la Comunidad de Paz, anunciando que iban a eliminar a algunos líderes, y que Eduar figuraba como cabeza de lista.
o       El 16 de enero de 2008 Eduar fue detenido en el caserío de San José de Apartadó por miembros de la Policía, en compañía de un miembro del Consejo Interno de la Comunidad de Paz, y ambos fueron sometidos a interrogatorios ilegales vedados por la Corte Constitucional. Ante la mención de la Sentencia C-1024 de la Corte, los policías manifestaron que para ellos la Corte Constitucional no tenía ningún valor y que ellos hacían allí lo que les diera la gana. Pocos días después, un alto oficial de la Brigada XVII le manifestó a una delegación internacional, que había sido un error dejar en libertad a Eduar el 16 de enero, pues él era “un guerrillero”. En esa misma semana, los paramilitares domiciliados en la Brigada XVII le manifestaron a pobladores de San José, en Apartadó, que se había perdido allí una oportunidad preciosa para matar a Eduar y que ello había sido un error de la Policía.
o       El 22 de febrero de 2009, hombres armados que revelaban por muchos detalles sus vínculos con el Ejército, estuvieron buscando a Eduar entre los asistentes a la ceremonia de aniversario de la masacre del 21 de febrero de 2005, en las veredas Mulatos, La Resbalosa y Chontalito, preguntando insistentemente por sus rutas de salida.
o       El 28 de mayo de 2009, el guerrillero desertor de las FARC, alias  “SAMIR”, quien había estado ya más de 6 mese domiciliado ilegalmente en la Brigada XVII donde en el pasado se habían elaborado numerosos montajes contra la Comunidad de Paz, en un entrevista dirigida y manipulada por el ex Ministro del Interior Fernando Londoño Hoyos, transmitida por la cadena radial “Super”, lanzó numerosas calumnias contra Eduar, presentándolo como un miembro del Partido Comunista que provenía de la Universidad Nacional, que habría llegado a San José de Apartadó en estrecha coordinación con comandantes de las FARC cuyo programa estratégico dominaba y le habría dado orientaciones al mismo “Samir” en su papel de comandante de la Compañía “Otoniel Álvarez” del Frente V de las FARC. Es difícil encontrar tantas mentiras juntas y de tal magnitud: ni Eduar estuvo nunca en la Universidad Nacional; ni militó jamás en el Partido Comunista; ni compartió jamás plan alguno de las FARC toda vez que colaboró en la elaboración del proyecto de Comunidad de Paz que implica negativa a cualquier colaboración con actores armados; nunca ha sido miembro del Consejo Interno de la Comunidad de Paz; y sus encuentros con alias “Samir” fueron tan conflictivos, que el mismo “Samir” lo trató repetidas veces de “paramilitar” y quiso siempre asesinarlo. Pero las calumnias proferidas por alias “Samir” tienen el sello inconfundible de las que se han preparado durante doce años en la Brigada XVII, siempre con intenciones de exterminar, vía militar, paramilitar o judicial, a la Comunidad de Paz.
No queda, pues, ninguna duda, de que existe un plan de vieja data de asesinar a Eduar, compartido por diversas instituciones del Estado y las huestes del Para Estado.
La Corte Interamericana de Derechos Humanos, en la gestión de las Medidas Provisionales que benefician a la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, requirió al Gobierno de Colombia el 10 de octubre de 2007, mediante el Oficio CDH-S/1981, para que entregara explicaciones sobre la persecución contra Eduar Lanchero y luego contra Jesús Emilio Tuberquia y Reinaldo Areiza. No obstante haberle dado la Corte un último plazo hasta el 10 de mayo de 2008 para que diera explicaciones sobre esta persecución, el Gobierno colombiano desconoció estos requerimientos, lo cual reviste mayor gravedad si se tiene en cuenta que la persecución contra estas tres personas se ha intensificado de manera alarmante en los últimos meses.
 
Tanto ensañamiento exige preguntarle, Señor Ministro, ¿qué buscan con ello las Fuerzas Armadas? ¿Acaso el cúmulo de omisiones, evasivas, silencios, tolerancias, respaldos y condescendencias con todos los actores de tan perversa e inicua persecución, no revela a las claras que existe una decisión del Ministerio de Defensa de eliminarlo física o moralmente? ¿Va a continuar el Ministerio de Defensa evadiendo explicaciones sobre el caso ante la Comunidad de Paz, ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos y ante la Comunidad Internacional?
 

 

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